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Nueva crisis militar en Bolivia tras la renuncia del presidente, general Celso Torrelio Villa

La renuncia del general Celso Torrelio Villa a la presidencia, aceptada ayer por el alto mando militar, desató una nueva crisis política en Bolivia. El militar que hoy elijan como presidente del país los jefes de las Fuerzas Armadas hará el número 57 a lo largo de sus 156 años de independencia.

Hasta la nueva designación, podría hacerse cargo del país la Junta de Comandantes en Jefe de las tres armas, formada por el general Angel Mariscal, del Ejército; el general Natalio Morales, de la Fuerza Aérea, y el vicealmirante Oscar Pammo Rodríguez, de la Armada.La destitución del general Celso Torrelio es resultado directo de su fracaso para atraer las ayudas económicas internacionales, fundamentalmente norteamericanas, y tiene un trasfondo de grave crisis en las Fuerzas Armadas bolivianas, que encuentran serias dificultades para hacer frente a los problemas sociales y económicos del país pese a ahber suprimiso todo tipo de oposición política.

El general Torrelio, de 49 años, siempre ha sido considerado un delfín del ex presidente Luis García Meza, de cuya mano alcanzó todos los cargos que ha ejercido a lo largo de su vida política: ministro del Interior, comandante en jefe del Ejército y, finalmente, presidente del país en septiembre del pasado año.

Sucedió a su protector al frente de la presidencia tras el escándalo de la cocaína, que dejó al país sin la ayuda económica de Estados Unidos. Torrelio se convirtió en presidente con el objetivo fundamental de dotar al país de las cualidades que exigía la Administración norteamericana para hacer llegar sus créditos. Menos de un año después de su toma de posesión, Washington ha dado muestras de insatisfacción en sus demandas para acabar con la cocaína, y la ayuda internacional no ha llegado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de julio de 1982