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Estados Unidos podrá utilizar bases marroquíes durante seis años

Como estaba previsto, a pesar de algunas discrepancias de última hora, Estados Unidos y Marruecos firmaron el jueves pasado en Washington un acuerdo de cooperación militar por seis años y renovable, en virtud del cual la Fuerza de Despliegue Rápido norteamericana podrá hacer escala en las bases aéreas marroquíes "en caso de crisis para abastecerse de combustible".

El acuerdo, firmado por el secretario de Estado, Alexander Haig, y el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, M'Hamed Bucetta, no ha sido revelado. Según un portavoz del Departamento de Estado norteamericano "no contempla estacionar permanentemente personal militar en Marruecos", aunque indicó que "habrá un número limitado de técnicos norteamericanos para el mantenimiento de los aviones norteamericanos en tránsito"El mismo portavoz especificó que, como contrapartida, Estados Unidos financiará la modernización de instalaciones militares marroquíes y contribuirá al entrenamiento de las fuerzas aéreas y terrestres de Marruecos. No precisó, sin embargo, si este último aspecto necesitará también la presencia de instructores norteamericanos en suelo marroquí, ni tampoco el importe de la ayuda financiera concedida.

Aunque el secreto más total rodea estas negociaciones desde que empezaron hace varios meses y nada se ha indicado sobre las bases marroquíes a disposición de Estados Unidos, parecería lógico que éstas fuesen las tres bases aéreas de que ya dispuso Estado Unidos hasta 1963, Benguerir, al norte de Marrakech; Sidi Slimane, en la región del Gharb, al norte; y Nouasser, en Casablanca. Estas bases fueron evacuadas en virtud del acuerdo concluido entre ambos países en 1963.

La Prensa marroquí recogía ayer la información de la firma del acuerdo de cooperación militar con una extraordinaria discreción y parquedad, reflejo de lo embarazosa que resulta la cuestión desde el punto de vista interno e internacional árabe. El diario Le Matin titulaba una breve nota así: "Intercambio, ayer, de documentos relativos a la cooperación militar marroquí-norteamericana".

La Prensa oficial destacaba por su parte la presentación hecha por el ministro M'Hamed Bucetta de estos compromisos, explicados como "parte de los acuerdos globales firmados con Estados Unidos, entre ellos uno cultural, firmado la semana anterior" e insistiendo en que "se trata de un gran paso en el campo de la defensa de nuestra soberanía y hemos podido obtener todo lo que necesitábamos para la defensa de nuestra integridad territorial".

El ministro marroquí precisó que "no se trata de instalación de bases militares en Marruecos ni estacionamiento de guarniciones o tropas norteamericanas. Para nosotros, ante todo y sobre todo, era cuestión de encontrar los medios de defendernos y defender nuestra integridad territorial".

Estos acuerdos completan el dispositivo logístico norteamericano que permitirá a su fuerza de intervención rápida la posibilidad de actuar en caso de crisis en los escenarios del golfo Pérsico, donde se centra lo esencial de los intereses estratégicos norteamericanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de mayo de 1982

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