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Todavía hay esperanzas de paz en las Malvinas

Misión diplomática 'semiclandestina' de un enviado de Reagan en Argentina

Mientras continuaban los combates en el Atlántico sur y el Estado Mayor argentino reconocía la pérdida de dos aviones y un helicóptero durante los enfrentamientos deL miércoles con la flota inglesa, un enviado especial del presidente norteamericano realizaba una sigilosa "misión secreta" en Buenos Aires.El general Vernon Walters, un especialista en espionaje y en "misiones delicadas" desde los tiempos de Eisenhower, llegó a la capital argentina el lunes, en un vuelo comercial, y mantuvo entrevistas con altos cargos del régimen militar hasta el miércoles por la noche, que regresó a Estados Unidos, sin que su presencia fuera advertida hasta el último momento por los medios informativos.

Walters, que fuera encargado por Reagan, apenas llegó a la Casa Blanca, de mejorar las relaciones con Argentina, muy deterioradas en la era Carter, estuvo por última vez en Buenos Aires durante la misión mediadora del secretario de Estado, Alexander Haig, el mes pasado. Se ignoran los motivos de esta nueva y discreta visita, aunque abundan las especulaciones.

El diario Clarín apuntaba ayer varias hipótesis, entre ellas que el enviado de Reagan hubiese tratado de impedir una mayor escalada militar en el conflicto de las Malvinas, o que hubiese explicado a la Junta Militar las "razones objetivas" por las que Washington ha tenido que apoyar a Londres en esta crisis. En cualquier caso, el viaje de Walters ilustra hasta qué punto la Casa Blanca está preocupada por los acontecimientos en el Atlántico sur y el rumor más extendido ayer indicaba que la visita del embajador volante de Reagan fue infructuosa.

El Estado Mayor conjunto reconoció ayer la pérdida de dos aviones y un helicóptero argentinos y aseguró que sus fuerzas habían derribado un helicóptero y causado daños de consideración a dos fragatas de la flota expedicionaria inglesa. Asimismo, cifró en 41 muertos, 48 heridos y ocho desaparecidos las bajas argentinas desde el pasado 1 de mayo.

Según el comunicado oficial, aviones argentinos atacaron a dos fragatas inglesas que estaban bombardeando Puerto Argentino. En este combate se perdieron los dos aparatos, que aparentemente son del modelo Skyhawk, de fabricación norteamericana; el helicóptero argentino derribado fue un Puma, que efectuaba operaciones de rescate de los náufragos del pesquero hundido Narwal, hundido por aviones ingleses días atrás. Las defensas terrestres de las Malvinas abatieron un helicóptero inglés Sea King cuando intentaba acercarse a la costa, de acuerdo con el comunicado, que no concreta los daños producidos a los navíos de guerra ingleses en el ataque aéreo. De acuerdo con informaciones oficiosas procedentes de las Malvinas, la actividad bélica es allí esporádica, dificultada por el mal tiempo, que impide volar a los aviones. Los buques britínicos disparan sus cailones sobre las islas con propósitos más psicológicos que bélicos, en "bombardeos de ablandamiento" destinados a perturbar las horas de descanso y de comida de los defensores. Los argentinos niegan, por otra parte, que la flota inglesa controle el estrecho de San Carlos, que separa a las dos principales islas del archipiélago, la Soledad y la Gran Malvina. La continuación de los combates no influye aparentemente en las negociaciones de paz entre Argentina y el Reino Unido, que "no están rotas ni estancadas", según dijo ayer el ministro de Relaciones Exteriores, Nicanor Costa Méndez, quien admitió, en cambio, que "avanzan muy lentamente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de mayo de 1982