Consejo de guerra
Discrepo escasísimas veces de su línea editorial e ideológica; no en vano, su periódico es mi periódico desde que salió a la calle. Es por eso quizá que mi opinión pueda servirles de termómetro de lo que se cuece en la calle entre los ciudadanos de a pie que, como yo, no tenemos otro medio de expresión (aparte del voto, claro) que estas cartas al director.La postura adoptada ante el consejo de guerra del 23-F (parece ser que pactada) de moderación, serenidad, corrección y prudencia me parece bien... hasta ciertos límites.
Cuando la situación se desborda, como ha sucedido hoy mismo, la moderación, la asepsia informativa, la objetividad fría y desapasionada me parecen paradójicamente imprudentes.
¿No estará su moderación ayudando a los inmoderados o, su silencio, a que se oigan más los gritos?
Porque un asunto esté sub júdice no impide condenar u opinar sobre lo que a su alrededor se está produciendo.
¿No creen que ante la intoxicación la mejor medida es crear estados de opinión claros y contundentes?
Su papel es decisivo como Prensa... No ofrezcan tanto la otra mejilla. A lo mejor, las bofetadas nos las dan a todos luego en ambas./


























































