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Luis Romero, premio Espejo de España con una obra sobre la muerte de Calvo Sotelo

"En historia no se pueden aportar novedades, sólo eliminar falsedades", dijo Luis Romero, ganador del octavo premio Espejo de España con su libro Por qué y cómo mataron a Calvo Sotelo poco después de conocer ayer el fallo del jurado que le otorgaba dos millones de pesetas. El mismo jurado consideró finalista a la periodista y escritora María Mérida por su Habla la Iglesia. Ambos autores se habían presentado bajo seudónimo.Luis Romero, nacido en Barcelona en 1916, ha conseguido, entre otros, los premios Nadal (en 1951, por su obra La noria) y el Planeta (en 1963 por su obra El cacique). Ha cultivado la novela, la novela corta, el cuento y el testimonio histórico en el que ha destacado con Tres días de julio y Desastre en Cartagena.

El editor José Manuel Lara, que se felicitó por la supervivencia del premio, advirtió que el libro más vendido de la colección Espejo de España había sido el de Las conversaciones con Franco, de Franco Salgado Araujo y repitió su intención de comprar el 50% de una editorial francesa. "La alternativa literaria", dijo Lara, "sigue estando en París y como yo quiero que los autores españoles vendan cenn todo el mundo me voy a comprar una editorial en Francia para que desde allí les traduzcan a todas las lenguas".

Mientras tanto había estallado un discreto escándalo como parece que se ha hecho costumbre en todos los premios de Lara. El ganador había dicho a este periódico antes de la cena que estaba bastante molesto por algunos temas tratados por el historiador Ian Gibson en su libro de Memorias de un irlandés en España.

El propio Gibson dijo: "Cuando yo ví que no podía publicar mi libro La noche que asesinaron a Calvo Sotelo en la editorial Planeta ellos decidieron contratar otro libro sobre el mismo tema. El mismo Lara me lo díjo: 'voy a contratar un libro y lo sacaremos antes que tú'. En realidad el mío sale antes, porque va a estar en las librerías la semana que viene. Y Lara se portó muy varonilmente. De hecho todo esto lo he publicado en un libro editado por ellos".

Luis Romero, que con La Noria, intentó renovar la novela española, aseguraba que "es que Gibson y Lara son iguales. Se tiran los trastos a la cabeza y luego resultan ser tan amigos".

En la conferencia de prensa que siguió a la cena en la que se hizo público el fallo del premio, José Manuel Lara puntualizó: "El señor Gibson no habló con nosotros de su libro sobre Calvo Sotelo y empezó a hablar con otros editores. Yo nunca le he dicho que no. De hecho va a poder publicar con nosotros todo lo que quiera".

Por su parte el ganador del premio explicó que el libro sería muy útil a los políticos: "La situación no se parece en nada a la de julio de 1936 pero hay muchos paralelos. Lo que quiero demostrar en este libro es que el asesinato de Calvo Sotelo no precipitó nada. La conspiración estaba muy adelantada. Lo que hizo esta muerte fue darle una fecha".

El autor, que asegura haber estado dos años estudiando el tema, un tema en el que ha reincidido porque Tres días de julio y Desastre en Cartagena tocan también el fondo de la guerra civil, dice que "ser novelista ayuda a comprender la realidad.

Ser novelista te obliga a explicar mejor los hechos, a entender mejor las razones de las personas, a comprender por qué se juzga, se oculta, se esconde, se resalta".

"Ser novelista le ayuda a uno a entender determinadas razones y a construir el mundo en el que ocurren los hechos.

Mi libro es mucho más amplio que el mero hecho de la muerte de Calvo Sotelo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de febrero de 1982