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Suspendido el encuentro entre Gobierno-PSOE para revisar los pactos autonómicos

La reunión prevista para ayer entre una delegación gubernamental y otra socialista sobre el supuesto incumplimiento de los pactos autonómicos no se celebró, por desacuerdo entre los miembros del Gobierno y los del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) sobre el lugar en el que habría de celebrarse. Los socialistas acudieron al palacio del Congreso de los Diputados, en donde en principio estaba fijada la reunión, concretamente en el despacho del presidente del Grupo Socialista, Alfonso Guerra, mientras que la delegación gubernamental no acudió, por estimar que el lugar adecuado para una reunión de este carácter es una de las sedes del Ejecutivo.

Según fuentes gubernamentales, el lugar de la reunión no fue fijado el pasado día 12, cuando el presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, y el secretario general del PSOE, Felipe González, decidieron que se produjera el encuentro el 20 de enero. Fuentes socialistas aseguran, por su parte, que hace unos días se había propuesto el despacho de Alfonso Guerra en el Congreso, y la delegación gubernamental lo había aceptado.Los socialistas manifestaron a este periódico que el PSOE no ha planteado ningún problema en relación con el lugar de celebración de la reunión, sino que, de acuerdo con la aceptación gubernamental hasta la mañana de ayer, acudieron al sitio fijado. Según la versión del PSOE, en la mañana de ayer, un miembro de la delegación gubernamental señaló a la socialista que la reunión debería celebrarse en el palacio de la Moncloa y ante la no aceptación de este lugar ni de la sede del Ministerio de Administración Territorial (en el paseo de la Castellana, número 3) por parte socialista, comunicó que no iría el ministro, pero sí el secretario de Estado para las Autonomías, Manuel Broseta. Las fuentes socialistas insistieron a EL PAÍS que el PSOE no planteaba ningún tipo de formalismo, pero que "no es normal que se de cuenta del lugar de la reunión el mismo día de su celebración, después de haber aceptado que se celebrara en el despacho de Alfonso Guerra".

Rafael Arias-Salgado, ministro de Administración Territorial, manifestó por su parte que no hay ninguna explicación objetiva y seria de la negativa del PSOE a acudir a la sede de su Ministerio para mantener conversaciones normales sobre el cumplimiento de los pactos autonómicos.

"Tratándose de demostrar imputaciones de incumplimiento de los pactos por parte del Gobierno, lógicamente la reunión debe celebrarse en este Ministerio", manifestó Arias-Salgado. En su opinión, puede que la negativa del PSOE esté fundamentada en la debilidad de sus acusaciones de ruptura de los pactos autonómicos por parte de la Administración. "Es una pena", añadió, "que el PSOE desaproveche la oportunidad de demostrar la veracidad de esas imputaciones".

El ministro de Administración Territorial justificó la negativa de la representación gubernamental a aciadir al palacio del Congreso a debatir la cuestión porque éstas no se encuentran abiertas, por no hallarse en período de sesiones. Añadió que, si se tratara de una reunión informal, no tendría inconveniente en acudir a cualquier lugar, pero no "dado el carácter formal de la reunión".

El secretario de Estado para las Autonomías, Manuel Broseta, recordó que tanto él como el anterior ministro y hoy vicepresidente primero, Rodolfo Martín Villa, habían conversado con Guerra en su despacho del Congreso, aprovechando las sesiones parlamentarias. Insistió en que, tratándose de una reunión oficial, debe celebrarse en la sede gubernamental, sea cual sea el partido gobernante, del mismo modo que un concejal de UCD debe reunirse con el alcalde de Madrid, socialista, en el despacho del Ayuntamiento.

Oferta socialista

Los socialistas acusaron anoche al Gobierno de falta de respeto para la institución parlamentaria y ofrecieron que la reunión se celebre hoy, en cualquier lugar del edificio parlamentario. Por otra parte, EL PAÍS pudo saber que durante la mañana de ayer se cruzaron duras conversaciones entre Guerra y los miembros del Gobierno. Al parecer, Alfonso Guerra tuvo palabras gruesas contra Arias-Salgado, a quien culpó del conflicto.La delegación gubernamental estaba formada por el vicepresidente primero para Asuntos Políticos, Rodolfo Martín Villa; el ministro de Administración Territorial, Rafael Arias-Salgado, y el secretario de Estado para las Autonomías, Manuel Broseta. Por parte socialista, participarían en la reunión el vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra; la secretaria de política autonómica, María Izquierdo, y el experto en temas económicos y financieros, Francisco Fernández Marugán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de enero de 1982

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