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Ajedrez

Fischer podría reaparecer en Tenerife

Santa Cruz de Tenerife podría ser el lugar de reaparición del famoso jugador norteamericano de ajedrez y ex campeón del mundo Bobby Fischer. La Federación Tinerfeña de Ajedrez mantuvo contactos recientemente con el ex campeón, contactos que se han mantenido en secreto.

Al parecer, la federación cuenta con la colaboración de una multinacional comercial que quiere recuperar a Fischer, retirado de la competición deportiva después de que, en 1977, rehusara disputar el título mundial al actual campeón, Anatoli Karpov. Su reaparición, aparte de los beneficios publicitarios, iría encaminada a enfrentar a Fischer con el actual campeón, Karpov, dado que los norteamericanos carecen en la actualidad de un ajedrezista de categoría suficiente para hacer frente al maestro soviético.La Federación Tinerfeña deberá abonar la cantidad de sesenta millones de pesetas para que Fischer decida visitar Tenerife. Se piensa en aprovechar la época veraniega y su lógica confluencia con un importante volumen de turistas para contar con la presencia de Bobby Fischer. La citada federación ha realizado una opción a escala mundial para celebrar un encuentro del jugador norteamericano contra un gran maestro español. Según fuentes de la misma, no habrá problemas para reunir la mencionada cantidad, y parece que Fischer está dispuesto a aceptar la idea.

Fischer inició su carrera deportiva al obtener el Campeonato Júnior USA en 1956. Más tarde, entre 1958 y 1967, fue ocho veces campeón de su país. A partir de ese momento se convirtió en el verdugo de grandes figuras del momento, como Aimanov, Larsen, Petrossian y Spassky, a quien arrebató el título mundial. Su nombre ha estado siempre unido al escándalo, debido a su carácter irascible y extraño. En más de una ocasión se ha rumoreado sobre su desequilibrio mental, que nunca se ha confirmado debido a su ostracismo. En cualquier caso, todos los expertos coinciden en que Fischer es el mejor jugador de los últimos tiempos, incluido Karpov.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de enero de 1982