Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:

Frühbeck de Burgos vuelve al teatro Real

Ovaciones de intensidad y duración desusadas en los conciertos de los viernes, tanto en el recibimiento como en la despedida, demostraron otra vez cuántos admiradores y simpatizantes tiene el maestro Frühbeck de Burgos entre los abonados de la Nacional, orquesta de la que fue director titular durante quince años y que el pasado fin de semana, por actuar en Palma de Mallorca, dejó su sitio a la orquesta japonesa Yomiuri Symphony, agrupación fundada por una empresa de medios de comunicación en 1962 y de la cual es Frühbeck director principal desde 1979.El conjunto suena con empaste y calidades muy altas en la cuerda y algo inferiores en las familias de viento, pero su adecuación al idioma de la música brahmsiana programada resultó ciertamente admirable, así como la atención y flexibilidad para responder a la batuta rectora. Las interpretaciones propuestas por Frühbeck, muy correctamente realizadas, optan por un Brahms recogido y meditativo, acaso un poco falto de vida interna

Rapsodia para contralto y coro masculino y

Un réquiem alemán (Brahms).Patricia Payne (contralto), Jill Gómez (soprano), Tom Krause (barítono). Orfeón Donostiarra. Yomiuri Symphony Orchestra. Director: Rafael Frühbeck de Burgos. Teatro Real, 30 de octubre de 1981.

Al éxito de la sesión colaboraron decisivamente los elementos vocales: un coro y tres solistas de auténtico lujo. Patricia Payne dio hondura y calor poético a la Rapsodia para contralto, mientras que en el Réquiem admiramos la exquisita finura musical y atractivo timbre de la soprano Jill Gómez y al barítono Tom Krause, sencillamente impecable en su papel. El Orfeón Donostiarra, preparado por Antxon Ayestarán, exhibió cualidades que si no las calificamos de asombrosas es porque la costumbre nos ha familiarizado ya con la calidad y afinación de sus voces, con su intuición musical para adecuarse a los diferentes estilos, con su versatilidad para pasar def folklore vasco a Beethoven, de Orff a Brahms: extraordinario trabajo el suyo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de noviembre de 1981