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La Reina inaugura en Torremolinos la Conferencia Mundial sobre los Disminuidos

La reina Sofía presidió ayer, en el Palacio de Congresos de Torremolinos, la apertura de la Conferencia Mundial del Año Internacional de los Disminuidos, a la que asisten más de doscientos delegados de 103 países y de distintos organismos no gubernamentales. La conferencia está organizada por la Unesco y el Gobierno español, y tiene por lema igualdad y participación plenas, que glosó la reina Sofía en su discurso, en el que abogó por que los quinientos millones de disminuidos existentes en el mundo puedan alcanzar, con la colaboración entre todas las naciones que propugnan esta conferencia, la participación plena en la vida social en un plano de igualdad. Los actos terminarán el próximo sábado.

«Es urgente», dijo la Reina, «realizar y aunar esfuerzos para que las situaciones de marginación no atenten contra la dignidad y los derechos fundamentales de los hombres, cualquiera que sea su condición. A esta tarea fundamental», concluyó, «estamos llamados todos». En el acto de apertura, al que también asistió el ministro de Educación, Ortega y Díaz Ambrona, tras unas palabras de presentación del presidente del comité español de organización, Antonio Núñez, hablaron también Leticia Shahani, representante especial del secretario general de la ONU, y Amadou Mahtar M'Bow, director general de la Unesco.Shahani animó a los delegados internacionales a elaborar estrategias y a sugerir medidas apropiadas para reforzar las actividades en materia de educación, prevención e igualdad de oportunidades de los disminuidos, y anunció que las recomendaciones que formule la conferencia serán elevadas a la Asamblea General de la ONU para su toma en consideración. El director general de la Unesco, por su parte, prometió el máximo apoyo de la organización que dirige a las conclusiones que se adopten al final de las sesiones de trabajo, «pues esta conferencia ha despertado unas esperanzas que nadie tiene derecho a frustrar». M'Bow definió el problema de los disminuidos como dramático, y dijo que este tema se plantea en términos éticos y de solidaridad humana.

Terminado el acto oficial de apertura, la reina Sofía recorrió durante unos momentos las instalaciones del Palacio de Congresos y se entrevistó brevemente con el director general de la Unesco, quien la obsequió con el libro El arte de los dios de América del Norte. Varios impedidos se acercaron a la Reina, quien conversó con ellos y sonrió ante una pancarta instalada en el vestíbulo del palacio, en la que se le felicitaba por su cumpleaños en nombre de la Costa del Sol. Desde el Palacio de Congresos la Reina se dirigió al aeropuerto, para regresar a Madrid a bordo de un avión Mystere de la Subsecretaría de Aviación Civil. La Reina visitará el próximo día 12 la localidad cordobesa de Cabra, para entregar el premio que lleva su nombre, instituido por el Real Patronato de Educación y Atención al Deficiente. El premio, en su primera edición, ha sido otorgado a dicho pueblo.

En la sesión de la mañana, ya sin la presencia de la Reina, intervinieron ante el pleno de la conferencia representantes de diversas organizaciones internacionales. Por la tarde, los delegados de Argelia, Hungría, Noruega, Filipinas y Uruguay informaron sobre las experiencias realizadas en sus respectivos países.

La conferencia se prolongará hasta el próximo sábado, en que serán sometidas a la aprobación de los delegados las conclusiones y sugerencias elaboradas por las distintas ponencias, a partir del estudio del documento de trabajo aportado por la Unesco, con la colaboración de la ONU, la FAO, la OIT y la OMS. En este documento se actualizan las distintas informaciones existentes sobre el problema de los disminuidos en todo el mundo, las causas de las deficiencias, las estrategias para combatirlas y los elementos que deben integrar un plan de acción conjunto. En el mundo hay actualmente casi quinientos millones de impedidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de noviembre de 1981

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