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Seis personas, detenidas en relación con la operación en la que resultó muerta la inspectora María José García

Seis personas se encuentran detenidas en San Sebastián, presuntamente relacionadas, según fuentes oficiales, con la operación en que resultó muerta, a primera hora de la madrugada de ayer, en Zarauz (Guipúzcoa), la inspectora María José García, de veintitrés años. Se trata de la primera mujer policía fallecida en España en acto de servicio.

Las circunstancias en que la joven inspectora recibió el disparo que acabó con su vida permanecían, a última hora de la tarde de ayer insuficientemente aclaradas.María José García formaba parte de un grupo de inspectores que perseguían a un presunto comando de ETA, según la versión oficiosa recogida en medios próximos a la policía. El comando penetró a medianoche en el inmueble número 4 de la calle de Allemendi, en las afueras de Zarauz, lugar también conocido como Vista Alegre. Después de un rato de espera forzaron la puerta de acceso al portal, y mientras un grupo subía en el ascensor hasta el sexto piso, donde se presumía que podían haberse refugiado los supuestos terroristas, quedaron en el portal cubriendo una posible retirada varios policías más, entre los que se encontraba María José García.

La joven desobedeció las órdenes recibidas y, quizá por haber escuchado algo que le resultó sospechoso en la escalera, comenzó a subir a pie, siempre según la versión oficiosa citada. Al alcanzar un descansillo, entre el portal y el primer piso, se encontró con los fugitivos, que habrían abierto fuego, dejándola mortalmente herida antes de darse a la fuga.

El proyectil que alcanzó a María José García le atravesó el occipital, con trayectoria lateral, y le destrozó la parte posterior de la cabeza, según confirmaron a EL PAIS fuentes médicas. La herida resultó mortal de necesidad y la joven ingresó cadáver a la 1.20 horas en el hospital de la Cruz Roja de San Sebastián.

La versión oficiosa asegura que el comando lanzó dos granadas y entabló un fuerte tiroteo. Más tarde, se habría dado a la fuga haciendo saltar a tiros la cerradura del piso primero A, desde una de cuyas habitaciones saltaron los fugitivos hacia el monte Santa Bárbara, situado en la parte trasera del edificio.

Detectado un comando de ETAm

La versión oficial indica que un grupo de la Brigada Central de Información se dirigió a la citada urbanización, donde, según informaciones recibidas, se encontraba un comando de ETA Militar. Nada más aparecer en el bloque cuatro de la urbanización, los inspectores fueron recibidos con varias descargas de metralleta y pistolas y a continuación se produjo un tiroteo entre policías y etarras. «Durante la acción», continúa la nota oficial, «la inspectora María José García Sánchez resultó muerta a consecuencia de una bala disparada por los delincuentes desde el primer piso del inmueble, con orificio de entrada por la parte superior del cráneo y de salida por la nuca».

Los miembros del comando lograron huir saltando desde el primer piso, por la parte posterior del inmueble, «al tiempo que lanzaban dos bombas de fabricación ETA, a juzgar por los trozos de metralla recogidos allí por la policía». El piso donde se ha encontrado la in formación sobre los huidos, a que alude la nota oficial, estaba ocupa do por Ernesto Arrondi, que fue detenido poco más tarde.

Entre las personas detenidas se encuentra el propietario de un piso de la sexta planta, Ernesto Arrondo, representante comercial y simpatizante de la coalición Herri Batasuna. Arrondo sufrió lesiones sobre las que no se emitió ningún parte médico en la residencia de la Seguridad Social, donde fue trasladado. Según la versión oficiosa, las heridas se deben a la onda expansiva de una de las granadas, aunque en su domicilio no existen, al parecer, huellas de violencia. Arrondo, según personas que aseguraron haber presenciado la escena, fue introducido en el maletero de un vehículo, tras abandonar el edificio, para ser trasladado a San Sebastián, a pesar de que se encontraban en el lugar dos ambulancias.

De los otros dos detenidos, una joven, llamada Karmele Urkola, es amiga del anterior, y se encontraba en su piso. Otros dos son matrimonio. El marido fue arrestado en un piso que la policía registró en el polígono Zelay, de Zarauz, poco después de los incidentes, y cuyo propietario se encontraba ausente. Parece ser que otro de los detenidos en un controles un joven llamado Ignacio Echave, que había abandonado el domicilio de un amigo a la 1.30 horas y se dirigía a su casa sin documentación.

María José García había nacido en Madrid hace veintitrés años. Pertenecía a la primera promoción de mujeres que accedió al Cuerpo Superior de Policía, en mayo de 1979, y su primer destino fue en la Brigada de Estupefacientes de Sevilla. En la actualidad formaba parte de la Brigada Central de Información, con sede en Madrid, aunque prestaba servicio como agregada en Guipúzcoa. Durante los dos años que llevaba en el cuerpo había recibido diez felicitaciones.

Dificultades de la Prensa

Los funerales por el alma de la inspectora fallecida se celebraron en el salón del trono del Gobierno Civil de Guipúzcoa, a la una de la tarde. Aunque se permitió el acceso al público, se impidió la entrada a los periodistas que fueron reconocidos como tales, por expreso deseo del padre de la víctima, según medios del Gobierno Civil.

Al finalizar la ceremonia, el padre de María José García, guardia civil, que estuvo destinado hace años en San Sebastián, protagonizó un incidente al dirigirse a varios informadores con términos insultantes, visiblemente nervioso. Una persona que no se identificó exigió también a un cámara de televisión que dejara de filmar la salida de la comitiva.

Los restos mortales de María José García fueron seguidamente trasladados a Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de junio de 1981

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  • Las circunstancias del fallecimiento, insuficientemente aclaradas