La protección de la madera supondría un ahorro anual de 54.000 millones
Una inversión estatal de protección a la madera de 6.377 millones de pesetas daría un beneficio de 54.000 millones, según el ingeniero de Montes del Ministerio de Agricultura Domingo Cadahía, quien ha señalado asimismo que España es uno de los pocos países donde la legislación no exige una protección previa de la madera.En la actualidad, y a pesar del auge de los productos sintéticos, plásticos y similares, en España se consumen al año unos veinte millones de metros cúbicos de madera, principalmente en la construcción y en carpintería, pero igualmente para la obtención de postes, traviesas, apeas de mina, tableros y pastas celulósicas.
La madera es un material cinco veces más resistente, a igualdad de peso, que el hormigón, y su poder de tracción es entre cuatro y cinco veces mayor que el del acero. Su principaI inconveniente es su origen vegetal, que la hace sensible al ataque de diversos agentes bióticos, especialmente insectos xilófagos y hongos cromógenos, ataque que se produce con mayor frecuencia en las primeras fases de elaboración, desde la corta hasta el aserrado y puesta en secadero.
Estos daños pueden ser evitados con tratamientos preventivos a base de compuestos insecticidas y fungicidas aplicados por pulverización. En España la actuación fitosanitaria dirigida a evitar estos daños es pula, a pesar de que en otros países existen legislaciones tan severas que pueden llegar a impedir la venta de casas de madera o de ciertos muebles valiosos, si no se presenta el certificado de haber sido tratado el material con los correspondientes productos protectores.
En promedio, España importa un 30% de la madera que necesita, pero esta cifra, según Domingo Cadahía, podría reducirse de forma muy sustancial si se protegiese la madera española mediante los productos adecuados. Más concretamente, el balance importación-exportación de maderas y productos derivados podría beneficiarse del establecimiento sistemático de estas técnicas de protección, produciendo un ahorro de un 40% del actual déficit comercial.


























































