Medidas sanitarias excepcionales ante el brote epidémico de neumonía atípica

Tres niños y un adulto han muerto hasta ahora como consecuencia de la neumonía atípica que, a primeras horas de esta madrugada, había sido detectada en otras cuarenta personas (en su mayoría niños) habitantes de distintas poblaciones de la provincia y barriadas de la capital. Como consecuencia de la gravedad de la enfermedad que, en caso de no ser atajada a tiempo puede producir la muerte, los directores de todos los hospitales de la capital formaron varios grupos de trabajo durante el día de ayer y comenzaron la habilitación de salas, departamentos y pabellones para aislar los posibles casos que se temen vayan produciéndose en las próximas horas.Hasta ayer sólo se conocía la muerte, debido a la neumonía atípica, del niño de ocho años Jaime Vaquero ocurrida el viernes de la semana pasada en Torrejón. Sin embargo según informó ayer Luis Sánchez Harguindey a EL PAIS, son ya cuatro los muertos causados por esta enfermedad.

Aunque no pudo informar de la identidad de los fallecidos, Sánchez Harguindey manifestó que en este fin de semana habían muerto un niño y un adulto de 35 años; asimismo, sin poder precisar dónde, el secretario de Estado manifestó que en las últimas horas falleció otro niño de cuatro o cinco años de edad.

Según pudo saber EL PAIS, tras la reunión celebrada entre los directores de los distintos centros sanitarios y servicios de urgencia, comenzaron a habilitarse pabellones y plantas en los distintos hospitales para aislar a los enfermos en los que se detecte la enfermedad, cuyo origen es aún desconocido.

«No podemos en absoluto decir que es tal o cual enfermedad, ya que el germen no ha sido aún determinado y los resultados de las pruebas de laboratorio, en caso de que den positivo, tardarán una semana en conocerse».

Este desconocimiento de la enfermedad hace que, aunque las características de la misma parecen ser diferentes de las que presenta la llamada enfermedad del legionario, no se pueda descartar definitivamente esta posibilidad.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Fiebre y dolores ligeros

La enfermedad, según lo observado en todos los casos, se produce de forma rápida y sólo provoca un ligero aumento de la temperatura, algún dolor torácico o abdominal, dolor de cabeza, somnolencia y fatiga. En muchos de los niños afectados se han podido observar algunas manchas de pequeño tamaño distribuidas por todo el cuerpo, parecidas a las producidas por el sarampión.

Sin embargo, son las pruebas radiológicas las que permiten saber si se trata o no de una neumonía atípica, ya que las radiografías de todos los internados hasta ahora son exactamente iguales.

Según pudo confirmarse en las primeras horas de la madrugada, existía una gran inquietud en muchos de los hospitales madrileños ante la posibilidad de que se produzca en las próximas horas un bloqueo por parte de enfermos que crean tener síntomas parecidos. Una exagerada aprensión por parte de los madrileños impediría atender a los que efectivamente tengan síntomas reales de la enfermedad.

Otro de los problemas creados ha sido la habilitación de los centros sanitarios. Excepto el Hospital del Rey, dedicado a enfermedades contagiosas, los restantes han tenido que cerrar plantas enteras, habilitar departamentos separados del edificio central y coordinarse con los grupos creados al efecto.

Para evitar problemas a los enfermos, sólo se les practicará extracción de sangre, parte d cual será enviada inmediatamente al Centro de Virología de Maja honda, en tanto el resto se analiza en el propio hospital.

Asimismo, ayer se montó un laboratorio permanente en el centro Ramón y Cajal, adonde parece están siendo enviados muchos los enfermos en los que ha sido detectada la enfermedad, aunque no se puede hablar de que exista una centralización de ingresos, ya que todos los hospitales están preparados para recibir casos.

Los médicos encargados de recoger toda la información de enfermos ingresados y de estudiar los cuadros clínicos esperan, por otra parte, que con la organización montada por la Secretaría de Estado se pueda llegar pronto a saber cuál es el germen o gérmenes que producen la enfermedad y cuál e forma en que se contagia.

Se especula, sin embargo, que el contacto sea directo, ya que no se producen casos aislados, sino son familias enteras las que normalmente se ven afectadas a la por la enfermedad.

De confirmarse este extremo , la enfermedad tendría pocas posibilidades de ser la del legionario, ya que ésta se transmite a través polvo o el agua. En apoyo de esta teoría se ha argumentado también que la neumonía atípica ha afectado en la mayoría de los casos a niños y jóvenes de hasta veinte años, mientras la enfermedad legionario suele producirse en personas de más de cincuenta años

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS