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Sospechas sobre el Centro Nuclear de Soria

A través del Centro Nuclear de Investigación de Soria, nuestro país está a punto de introducirse por los arriesgados senderos de la tecnología del plutonio. Sin embargo, ni los ciudadanos están suficientemente informados ni, lo que es más grave, las Cortes han debatido lo que puede suponer esta tecnología, que es la más peligrosa del campo nuclear.Desde 1976, fecha en que se proyecta instalar en Soria este centro nuclear, una espesa capa de silencio cubre todo lo referente al mismo, coincidiendo sospechosamente con el método subrepticio y semiclandestino con que el Gobierno intenta imponernos su construcción. En efecto, se está rehuyendo siempre en los medios de comunicación y en las Cortes un debate directo, claro y en profundidad sobre la tecnología del plutonio y las consecuencias que ello comportaría para España en los planos económico, militar e internacional.

El Centro de Soria, que puede servir de puerta falsa para entrar en dicha tecnología, se excluyó de los debates del Plan Energético Nacional, donde ni siquiera se le citaba de modo específico. Posteriormente, y sin discusión previa sobre su naturaleza, el Gobierno apoyado en la fuerza de su mayoría parlamentaria, logró introducir el año pasado una partida presupuestaria, de 1.305 millones de pesetas destinados a su construcción, sin que el Centro existiese legalmente, puesto que entonces no contaba con la autorización prevía pertinente. Las anomalías han continuado este año, en que el Gobierno. se ha permitido sacar a subasta obras de infraestructura antes de que se aprobase la partida presupuestaria correspondiente. Este año también en contra de los acuerdos de la Diputación Provincial y de los ayuntamientos de la ciudad de Soria y de Almazán, y sin contestar a miles de firmas de impugnación, el Gobierno ha concedido la autorización previa del Centro Nuclear en un emplazamiento en el que no consta que las características geológicas sean las mejores y con consecuencias imprevisibles para toda la cuenca del Duero, tanto de España como de Portugal. En realidad se ha autorizado este Centro con la única garantía del informe de la JEN, organismo que ha sido precisamente quien fue el mismo que solicitó su preación. ¿Por qué no se ha esperado a la intervención del Consejo de Seguridad Nuclear, que habría evitado el que la JEN fuese juez y parte?

Se están empleando los argumentos de la fuerza y,no los de la razón. Pese a ello, poco a poco, se va desvelando parte de la verdadera naturaleza del Centro, Ya conocemos oficialmente que el Centro de Soria, contará con reactores rápidos de plutonio, aunque el principal propulsor del Centro Nuclear, el vicepresidente de la JEN, Pascual Martínez, lo ha negado hasta el último momento. Todavía no se nos ha explicado, sin embargo, la necesidad civil de este Centro, que en un principio, en 1976, se nos decía que estaba destinado para servir e soporte tecnológico, de veintiocho centrales nucleares que estarían funcionando en España en 1985, fecha prevista de terminación del Centro de Soria, cuando ahora conocemos que, según el PEN, para 1985 no funcionarán más de doce centrales nucleares y que el Centro soriano. no funcionará hasta 1990.

En consecuencia, las actividades civiles del Centro de Soria serían absurdas económicamente y el Centro se convertiría en un Centro Nuclear inútil. Resultaría as! realmente grave que el Gobierno proyectase un gasto de cerca de 15.000 millones para la construcción de este Centro, que se denomina de investigación, cuando el propio Gobierno nos indica que no puede presupuestar más de 538 rñillones con destino a la investigación en la universidad española.

En realidad, la sospecha estriba en que el Centro de Soria pueda servir para fines estratégicos militares, sobre todo al ser el plutonio elemento esencial para la bomba. Ya en las Cortes, en debates indirectos" algún diputado ha señalado su aprobación para que el Centro de Soria pueda servir de puerta para el ingreso de España en el club atómico. Hasta el momento no existe ninguna garantía oficial por parte del Gobiemo de que Soria no sirva al menos de eslabón intermedio para la fabricación de armas nucleares. Desde luego, no es fácil que tal garantía, pueda provenir del dimitido o actual Gobierno. El anterior ministro de Defensa declaró en París que Espaiía es capaz de construir la bomba atómica. De un Gobierno que no ha firmado el tratado de no proliferación de armas nucleares. De un Gobierno cuyo ofrecimiento único como salvaguardia de las actividades de este Centro es la creación de un patronato de autoridades locales de Soria.

La sospecha aumenta cuando, sin venir a cuento, UCD incluye al Centro Nuclear de Soria, al que trata como centro «singular» dentro de los beneficios compensatorios del reparto del canon energético de producción de energía eléctrica, aunque la propia UCD reconoce «que el proyecto de ley del canon nada tiene que ver con los centros de investigación nuclear». En realidad, el Gobierno se quiere servir de estas compensaciones como calzador para introducir el centro nuclear más peligroso de España en la provincia que es también la más deprimida del país.

«La sospecha es como el murcíélago, no vuela más que en la oscuridad», escribe Bacon. Desde luego, la sospecha pudiera continuar, y mucho más después de las recientísimas declaraciones del anterior ministro de Defensa a una revista especializada en temas económicos, en las que señalaba que el Centro de Soria sólo tiene fines pacíficos. Sin embargo, a continuación añade: «El desarrollo tecnológico para fines pacíficos pudiera ser aprovechado para fines diferentes». ¿Hay lugar para la sospecha o más bien estamos ya ante la claridad?

Manuel Núñez Encabo es diputado del PSOE por Soria.

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