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ETAm asesinó ayer a José María Ryan, ingeniero de la central nuclear de Lemóniz

La organización ETA Militar asesinó ayer al ingeniero de la central nuclear de Lemóniz, José María Ryan, secuestrado el pasado día 29 en Bilbao, cuando se cumplía el plazo de siete días dado por la organización para hacer efectivas las condiciones de las que dependía la suerte de¡ secuestrado: demoler la central nuclear de Lemóniz. La totalidad de las fuerzas parlamentarias coinciden en valorar este asesinato como un hecho de extrema gravedad. El consejero del Interior del Gobierno vasco no duda en calificar el hecho como «inaceptable para un pueblo civilizado», mientras Txiki Benegas (PSOE) califica a los asesinos de «fanáticos fascistas», y Juan María Bandrés, diputado de Euskadiko Ezkerra, afirma que «ETA Militar alcanza su mayor nivel de desprestigio».Viene de primera página

Un disparo en la nuca acabó con la vida del ingeniero José María Ryan, cuyo cadáver, tendido boca arriba, con una venda en los ojos, las manos atadas con esparadrapo y la cabeza cubierta por la gorra de su anorak, fue encontrado hacia las diez de la noche de ayer, al borde de un camino forestal, a unos 250 metros de la carretera comarcal que une las localidades vizcainas de Zaratamo y Areocha.El paraje, boscoso, de difícil acceso, parece indicar que los autores del asesinato obligaron al ingeniero secuestrado a recorrer por su propio pie los 250 metros que separan la carretera del pequeño desnivel, a un lado de la pista forestal, donde efectuaron el disparo. La bala penetró por la nuca y salió por el maxilar inferior.

Ala 1.30 horas, el titular del juzgado de guardia de Bilbao ordenaba el levantamiento del cadáver y su traslado al depósito del Hospital Civil de Basurto. Apenas media hora antes, según un amigo y compañero de trabajo de José María Ryan que había pasado las primeras horas de la noche acompañando la tensa espera de la familia, la esposa de la víctima, María Josefa Murúa, ignoraba lo sucedido.

El contenido de¡ comunicado de ETA Militar avisando que Ryan había sido «condenado a muerte» sí era conocido desde primeras horas de la noche por su esposa, si bien en un primer momento fue considerado más como una amenaza que como una realidad que podría haberse producido ya.

Las fuerzas de seguridad encontraron en las ropas de la víctima su documentación y algunos objetos personales. Las fuerzas de seguridad habían pedido la colaboración de una brigada de especialistas en explosivos, ante el temor de que pudiera tratarse -como ha ocurrido en otras ocasiones similares- de una trampa.

Numerosos trabajadores y técnicos de la empresa Iberduero y compañeros de la víctima se congregaron a medianoche en las oficinas de la empresa Iberduero en Bilbao, donde a primera hora de esta madrugada reinaba un ambiente de desolación. Un portavoz de la empresa manifestó que estaban indignados ante el asesinato, «que, sinceramente, no esperábamos». Numerosos amigos y familiares se trasladaron igualmente a¡ domicilio del ingeniero asesinado. Horas antes, la esposa de este último había manifestado su gran preocupación por su marido.

La organización ETA Militar había anunciado a las 21.30 horas que el cuerpo sin vida de José María Ryan se hallaba entre las localidades vizcaínas de Zaratamo y Arcocha. Este anuncio lo hizo poco después de emitir un comunicado en el que se indicaba que la organización terrorista había condenado a muerte al ingeniero cuando se cumplía el plazo de siete días dado para hacer efectivas las condiciones de las que dependía la suerte del secuestrado.

ETAm afirmaba en su comunicado que José María Ryan «ha comparecido ante un consejo revolucionario que le ha encontrado culpable de ser coautor en grado máximo de las decisiones y ejecutorias llevadas a cabo por Iberduero, SA, en la central nuclear de Lemóniz y, por tanto, puede ser ejecutado en cualquier momento a partir de esta hora».

El comunicado amenaza también a «todos los cuadros superiores y mandos responsables de Lemóniz», a quienes «advierte que la ejecución del ingeniero jefe de explotación no es un hecho aislado, sino la apertura de un nuevo frente de actuación que les afecta a todos ellos». ETAm, tras desmentir que se hayan producido intentos de negociación, acusa al Gobierno español y a Iberduero de «haber vuelto la espalda a Ryan y a su familia, dejando pasar los días sin contestar a nuestro ofrecimiento de puesta en libertad».

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Técnicos de Iberduero, se habían comprometido a retrasar el funcionamiento de la central en espera de un referéndum

En otro párrafo, ETAm alude textualmente no ya a la «sentencia», sino a «este fatal desenlace».La comunicación de ETAm condenando a muerte a Ryan, que fue conocida a través de las emisoras de radio a partir de las ocho de la noche, se extendió rápidamente por Bilbao, suscitando reacciones en las que a la indignación se unía las más de las veces la sorpresa.

Los obispos de Bilbao hicieron pública la siguiente nota:

«Los obispos de Bilbao acabamos de conocer un comunicado terrible: José María Ryan ha sido condenado a muerte. Nos resistimos a creer que se ejecute tal enormidad. Sabemos que el corazón humano es capaz de lo peor, pero también de lo mejor. Todavía esperamos rezando para que la humanidad y la sensatez triunfen sobre la crueldad y la locura de matar a un ser humano. Volvemos a interpelar con temblorosa firmeza a quienes tienen en sus manos la vida de un hombre y la paz de una familia: no manchéis vuestra conciencia con la sangre de un ser humano; no violéis la noble memoria de nuestro pueblo; no caigáis en la vileza de convertiros en verdugos de vuestra propia justicia; no antepongáis el fanatismo a la grandeza de espíritu; no tentéis a Dios, que es el único juez de vivos y muertos».

La nota concluida con unas líneas en vascuence, que, traducidas, significan lo siguiente: «Queridos conciudadanos, hemos oído con gran dolor que habéis juzgado a muerte a un hombre. Con temor e incertidumbre, con miedo y dolor punzante, os decimos esto: no ensuciéis vuestro corazón con sangre; no entristezcáis a nuestro pueblo; no tentéis a nuestro Señor».

En las últimas horas, junto a nuevos comunicados y llamamientos de las fuerzas políticas en favor de Ryan, se había dado a conocer la existencia de una carta a ETA, firmada por técnicos cualificados de Lemóniz, en la que, a cambio de la liberación del ingeniero, los firmantes se comprometían personal y públicamente a evitar la puesta en funcionamiento de la central mientras no se celebre un referéndum popular sobre dicha central nuclear.

En otro comunicado, fechado el día 4, pero hecho público ayer, ETA había asegurado que «hoy todavía el señor Ryan tiene todas las posibilidades de salir airoso de la situación en que se encuentra. Basta para ello que Iberduero y el Gobierno español acepten nuestro ofrecimiento». La argumentación de ETA, dirigida en particular contra la condena del secuestro por parte del PNV, se basaba en que « el día de mañana, con Lemóniz en marcha, no habría garantías ni avalistas que puedan responsabilizarse de un eventual e irreparable suceso de consecuencias nefastas ».

Refiriéndose al comunicado citado, la coalición Euskadiko Ezkerra había hecho público, poco antes de conocerse la condena a muerte dictada por ETA, un llamamiento en el que instaba a los secuestradores a «reflexionar desde sus propios planteamientos aparecidos en su respuesta al PNV, sobre el servicio que el actual secuestro y la campaña contra las subestaciones, al margen de su voluntad, está brindando a los intereses de los pronucleares, lo que objetivamente redunda en apoyo a Iberduero». En parecidos términos se pronunció el Comité Ejecutivo del Partido Comunista de Euskadi, que, en una resolución aprobada ayer, y tras reiterar que en su día pedirá el voto negativo a la puesta en funcionamiento de Lemóniz, consideraba que el secuestro «constituye un gran servicio y una especie de legitimación a los intereses de Iberduero, SA».

Por su parte, el Comité pro Liberación de Ryan dio a conocer ayer una carta abierta a los secuestradores firmada por los «compañeros del ingeniero secuestrado», en el que manifiestan, en respuesta a un comunicado anterior de ETAm, que «en ningún momento hemos hecho caso omiso de vuestros comunicados relativos a la liberación, y por nuestra parte nos comprometemos incondicionalmente a garantizar el cumplimiento de todas las decisiones emanadas de las instituciones representativas de Euskadi, no sólo las que pueden promulgar en el futuro, sino también, en especial, la vigente moción parlamentaria que condiciona a su aprobación en previa consulta popular la llegada del combustible nuclear».

Protesta de un millón de ingenieros europeos

Ayer mismo, un millón de ingenieros de veintiún países europeos manifestaban su protesta por el secuestro del ingeniero español José María Ryan.

La protesta, en forma de anuncio pagado, aparecía en el matutino sueco Svennska Dagbladet insertado por el Comité Nacional sueco de la Federación Europea de Asociaciones Nacionales de Ingenieros, que integra a un millón de profesionales.

Junto con la protesta por el secuestro, los ingenieros europeos expresaban su solidaridad con su colega español.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de febrero de 1981

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