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La "cumbre" africana de Niza decide crear una Commonwealth francófona

A falta de otros resultados más concretos para los veinticinco países africanos que han asistido a la VII Conferencia Africana, terminada ayer en Niza, las delegaciones asistentes aprobaron la creación de una «comunidad orgánica francófona», que reunirla en tomo a Francia a 34 países africanos.Para esbozar ese proyecto, alrededor de treinta ministros de Asuntos Exteriores de esos países se reunirán el próximo mes de noviembre en Dakar. El desarrollo de ese inicio de «comunidad orgánica» debiera desembocar en reuniones bianuales de los jefes de Estado de los países implicados, y en creación de una secretaría permanente, cuya sede se ubicaría en París, y funcionaría como una «Commonwealth a la francesa».

Paralelamente, en una rueda de prensa final, Senghor preconizó la creación de la comunidad orgánica hispanohablante y de la comunidad orgánica lusohablante. Las tres comunidades reunirán ochocientos millones de ciudadanos «y establecerían el diálogo entre civilizaciones diferentes, que nos conducirían a la civilización de lo universal, propia del año 2000», explicó Senghor.

Este proyecto debe realizarse de manera «apolítica», afirmó el presidente senegalés, de igual manera que la conferencia de Niza también ha pretendido realizar sus trabajos al margen de las cuestiones políticas, para centrarse únicamente en los dramáticos problemas económicos, que, en la práctica, colocan a la mayor parte de los países francófonos al borde de la «no autosuficiencia alimenticia».

Giscard d'Estaing resumió la conferencia en cuatro conclusiones: Francia aumentará su ayuda (ochocientos millones de francos, concretamente); Francia será la abogada de los países francófonos ante los países industrializados y los productores de petróleo; Francia continuará trabajando para que se convierta en realidad la organización de una Comunidad económica-social-cultural de ochenta países africanos, árabes y europeos, y, finalmente, Francia será el motor de las nuevas estructuras de la francofanía, es decir, de la «Commonwealth a la francesa».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de mayo de 1980