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SALUD

Preocupación creciente en Norteamérica ante el consumo de marihuana

Las autoridades norteamericanas están cada vez más preocupadas por la subida del consumo de marihuana entre los ciudadanos de Estados Unidos. Según un informe oficial publicado en Washington por el Instituto Nacional Especializado en los Abusos de la Droga, el consumo repetido de marihuana ocasiona cáncer, favorece ciertas enfermedades y disminuye la capacidad sexual entre los varones.

Paralelamente a las conclusiones del Instituto de la Droga, en la capital de Estados Unidos, John E. Mchale, jefe de policía del condado Príncipe Georges, apoya la legalización del comercio de la marihuana, como única medida capaz de acabar con el tráfico y reducir el nivel de crimen derivado de la mafia que controla el negocio de los narcóticos.Actualmente se calcula que unos 43 millones de norteamericanos de todas las edades son adictos al consumo de marihuana. La multiplicación del uso de la marihuana en las escuelas pasó del 5,8 %, en 1975, al 10,3 %, en 1979.

«No se trata de una simple hierba, con poder para relevar nuestra vida», declara el doctor William Pollin, director del Instituto Nacional sobre la Droga, comentando los efectos nocivos del consumo habitual de marihuana. «Fumar marihuana a diario, durante unos años, puede provocar cáncer», según conclusiones del informe. «Un joint diario equivale a los mismos efectos nocivos que fumar diecisiete cigarrillos diarios», según el informe.

Dejando aparte las reacciones psicológicas que afectan negativamente la percepción, la coordinación y la memoria, los autores del informe centran sus conclusiones en las consecuencias físicas que comporta fumar marihuana. Citan, además de la relación con el cáncer, la vinculación entre el consumo de marihuana y la reducción del poder sexual entre los varones, modificando el ciclo normal de reproducción de esperma y eventual baja en el poder de fertilización. Cuando se trata de mujeres, las consecuencias pueden afectar la ovulación y transmitir deformaciones genéticas en los hijos.

Los autores del informe basan sus experiencias en estudios continuos de personas adictas a la marihuana y experimentos en animales, demostrando que la marihuana produce tumores malignos. Exponen, también, el cambio de tendencia entre los consumidores estadounidenses de marihuana que prefieren cada vez más la hierba de origen colombiano a la mexicana, menos potente.

Por el contrario, a nivel policial, la voz discordante de Mchale, primer jefe de policía en solicitar la legalización de la marihuana, considera que «no es más nocivo para la sociedad que el alcoholismo». Compara la lucha de represión contra los consumidores y traficantes de marihuana a la guerra de Vietnam, y dice que no vale la pena continuar una batalla que se sabe perdida de antemano. Mchale considera que liberalizar el consumo de marihuana permitiría centrar los esfuerzos de la policía en combatir el tráfico de drogas fuertes, cocaína, en particular, cuyo consumo es también muy elevado en Estados Unidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de marzo de 1980