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El ministro de Cultura sigue sus visitas por sorpresa a los teatros de Madrid

El ministro de Cultura, Ricardo de la Cierva, continúa su ronda de visitas por sorpresa a los teatros de Madrid. El pasado jueves anunció, media hora antes de comenzar la sesión, que iba a asistir a la representación de Calisto y Melibea, de Fernando de Rojas, en una nueva versión libre de Ricardo López Aranda, que se representa en el teatro Espronceda.El director del teatro, Manuel Manzaneque, registró en cinta magnetofónica las opiniones del ministro, con su autorización, en torno a la obra. Las opiniones ministeriales se sitúan en el extremo opuesto de las críticas pu blicadas por los especialistas. El señor De la Cierva, que fue al teatro acompañado de su esposa, dijo textualmente: «No comprendo realmente las críticas tan destructivas que han realizado algunos críticos. Creo que muchas veces, antes de hacer una crítica sobre un clásico, es preciso conocer bien la obra e incluso leerla o releerla. Lo que no puede hacerse es enjuiciar una obra sin un conocimiento profundo, ya que muchas veces algunos críticos no captan el contenido completo de las obras clásicas en sus adaptaciones.»

Al final de la representación, el señor De la Cierva añadió que el segundo acto le había recordado a Shakespeare. El ministro recorrió también las instalaciones del teatro y saludó a los actores, con elogios a la actriz María Guerrero, que interpreta el papel de Celestina.

El ministro de Cultura inició su carrera plinisterial asistiendo a una representación de Los baños de Argel, de Cervantes, adaptada por Francisco Nieva y montada por el Centro Dramático Nacional. Posteriormente asistió, también de improviso, a una representación teatral en la sala Olimpia, de Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de febrero de 1980