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Hubo divergencias en la dirección soviética sobre la invasion de Afganistán

El presidente de la URSS, Leónidas Brejnev, quedó desplazado en el seno del Politburó soviético, y su opinión fue puesta en minoría ante el sector más militarista, cuando el máximo órgano de poder del Partido Comunista de la Unión Soviética decidió la invasión de Afganistán, según una alta fuente de la Administración norteamericana. Veinticuatro horas antes de esta «filtración» de Washington, dos periódicos alemanes -citando fuentes de Europa oriental- señalaron también esta aparente «derrota» de Brejnev.

De acuerdo con medios oficiales norteamericanos, la idea de invadir Afganistán partió de una facción del Politburó soviético que comprendía al ministro de Defensa, Dimitri Ustinov; al de Exteriores, Andrei Gromiko; al ideólogo Mijail Suslov; al jefe del espionaje, Yuri Andropov, y Andrei Kirilenko, uno de los favoritos para la sucesión de Brejnev.En opinión de los medios oficiales de Washington, los líderes soviéticos, ante la inevitabilidad de intervenir, tarde o temprano, en Afganistán, han decidido hacerlo ahora, con el fin de no levantar sospechas, tras la desaparición de Brejnev, de un cambio fundamental en la política exterior de la URSS.

En este mismo sentido, la prensa alemana insiste en que Leónidas Brejnev salió «derrotado» en la discusión del Politburó de intervenir militarmente en la crisis afgana, plegándose a las exigencias del sector militarista, que recelaría ante un eventual derrocamiento del régimen prosoviético de Kabul a manos musulmanas y su repercusión en las nacionalidades islámicas de la URSS.

Por otra parte, mientras la Asamblea General de la ONU se reúne en Nueva York para tratar sobre Afganistán -«un problema que no existe», en opinión del delegado soviético, Oleg Tryanoski-, la Administración norteamericana hizo pública la ampliación de medidas de embargo a la Unión Soviética. Las nuevas represalias comprenden desde alta tecnología hasta una bebida, como la Coca-Cola. Al mismo tiempo, el secretario de Defensa estadounidense, Harold Brown, anunció en Pekín el envío a China de sofisticado material tecnológico con aplicaciones militares.

Por lo que respecta al embargo en el envío de cereales, Estados Unidos ha recibido garantías de Canadá y Japón de que secundarán sus medidas. Sin embargo, la Comunidad Económica Europea (CEE) mantiene aún silencio en torno al tema, si bien en medios oficiosos comunitarios se considera que los países de Europa occidental no suministrarán a la URSS el grano embargado por Estados Unidos.

Páginas 2, 3 y 4

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de enero de 1980

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