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La crisis en Asia central

Irak condena a Moscú

El presidente iraquí, Saddam Hussein, condenó severamente el domingo la intervención soviética en Afganistán, calificándola de «error grave, peligroso, inexcusable e injustificable», informa la agencia AFP desde Bagdad.En un discurso pronunciado con motivo del 59 aniversario de la creación del Ejército iraquí, el presidente Hussein declaró «que los acontecimientos de Afganistán han agravado el desconcierto creado por la situación en Irán», país donde existen «regímenes corruptos y confesionales que se imponen a su pueblo».

Francia, informa Feliciano Fidalgo desde París, no piensa practicar medidas de retorsión contra la URSS, a causa de la intervención de este último país en Afganistán. Así lo afirmó el domingo último, en París, el ministro francés de Exteriores, Jean-François Poncet, que analizó ampliamente el affaire afgano, para mostrarse «preocupado», pero muy prudente a la hora dejuzgar la política soviética.

El nuevo Gobierno portugués, informa Nicole Guardiola desde Lisboa, mandó llamar a su embajador en Moscú y convocó al embajador soviético en Lisboa, para expresar su condena de la intervención soviética en Afganistán.

Por último, el Gobierno norteamericano dispuso ayer, por primera vez en tiempo de paz, el cierre de las lonjas nacionales de cereales,«para evitar un posible caos».

El motivo de la decisión, tal y como explicaron ayer funcionarios de la Administración, ha sido la airada reacción de los agricultores de este país contra el anuncio por el presidente Carter de la suspensión de la venta a la Unión Soviética de diecisiete millones de toneladas de cereales.

Portavoces de los sectores agrarios norteamericanos expresaron su opinión de que la respuesta de Estados Unidos a la invasión rusa de Afganistán castiga más severamente al campo del medio oeste nacional que a Moscú.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de enero de 1980