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PRENSA

La BBC dejará de emitir programas para España

La emisora que mantiene desde los años treinta la hegemonía mundial de las ondas cortas y el máximo prestigio en la calidad de sus programas, la BBC, dejará de emitir en castellano a partir del 1 de abril, con ocasión de la apertura del próximo año fiscal inglés.

El Foreign Office anunció el pasado fin de semana que entre las medidas de restricción económica adoptadas por el Gobierno británico se establece una reducción de 382 millones de pesetas para el presupuesto de los servicios exteriores de la BBC, suprimiéndose las emisiones en francés, castellano (excepto las destinadas a Latinoamérica), italiano, griego, turco, birmano y maltés. Medio millar de trabajadores de la corporación pública BBC se verán afectados por estas medidas y Gran Bretaña perderá cinco millones de oyentes europeos, según estimaciones de audiencia de la propia BBC. El cierre de las emisiones en francés supone también la pérdida de oyentes y la no presencia radiofónica en el continente africano.Es muy probable, por otra parte, que las frecuencias de la estación londinense sean ocupadas por otras emisoras en un momento crucial e irreversible, al menos en los próximos veinte años, puesto que en Ginebra se celebra estos días la Conferencia Administrativa Mundial (conferencia que se convoca cada veinte años) de la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones), donde uno de los temas más polémicos a debate es precisamente la nueva atribución de frecuencias para los Estados de todo el mundo.

Millones de españoles sintonizaron con el indicativo de la BBC -«Aquí Londres, emisora de la BBC radiando para España por ondas cortas»- durante los cuarenta años de su servicio en castellano. Pese a las interferencias policiales y a las presiones ejercidas, en particular a través de la embajada española en Londres, la BBC, junto a Radio France -que también estudia la posibilidad de suspender sus emisiones para España-, fue casi la única fuente fiable de información durante la dictadura y los primeros meses de la transición.

La reacción oficial de la BBC se hizo pública este pasado lunes en una nota que deplora las medidas gubernamentales «por tratarse de una decisión que se produce en un momento en que es opinión ampliamente generalizada que Gran Bretaña necesita un máximo de cooperación por parte de sus asociados en la Comunidad Económica Europea y en la OTAN. Una mejor comprensión en el continente europeo de nuestros problemas es crucial para Gran Bretaña. Dos de los países en cuestión, Grecia y España», añade la nota, «aspiran a ingresar en la CEE para muy en breve ».

Anthony Hughes, jefe del servicio español de la BBC desde agosto de 1975, manifestó a EL PAIS: «El servicio de la BBC ha contribuido notablemente a fomentar el entendimiento entre Gran Bretaña y España. Este servicio tuvo en muchas ocasiones especial relevancia, tanto en los acontecimientos de carácter internacional como en los hechos, de uno u otro signo, que se han ido sucediendo en España en las últimas décadas. Tengo la impresión de que la audiencia española supo apreciar en su justo valor esta fuente de información que les brindó la BBC. Así lo demuestran las numerosas cartas y visitas de nuestros oyentes. Lamento profundamente esta decisión del Gobierno, si llega a ser definitiva, porque ahora más que nunca estábamos comprometidos en un proyecto de mayor colaboración entre la BBC y las distintas emisoras españolas, tanto estatales u oficiales como privadas. El proyecto no sólo era importante de cara a la evolución de las relaciones entre los dos países, sino también para el desarrollo de las formas y métodos de hacer radio en España. Pienso en estos momentos en nuestra participación en el programa Debate Europa, que dirige Ladislao Azcona para Radio Nacional, y en otro proyecto de cara a la integración de España en la CEE que se iba a emitir en conexión con Gran Bretaña, Francia, Italia y República Federal de Alemania.»

La BBC emite en la actualidad siete horas semanales para España en ondas cortas y en dos bloques diarios (quince minutos a mediodía y 45 en la noche). Diariamente, después de las noticias, se incluye una Revista de prensa, donde se repasa, con criterios pluralistas, los comentarios de la prensa española, británica, europea y americana. Las actividades culturales, las relaciones económico-financieras, las ciencias, el turismo, la vida de los españoles en Londres y los concursos son algunas de las secciones habituales en los programas para España. Los líderes políticos de la oposición antifranquista hicieron sus primeras declaraciones al pueblo español a través de los servicios de la BBC, con excepción de Blas Piñar, quien, según el señor Hughes, se negó a participar en los informativos del servicio español. La BBC tiene en la actualidad, además de sus propios corresponsales destacados en España, una red de colaboradores españoles que cubren prácticamente todo el territorio.

En cuanto a la conveniencia de que se mantengan actualmente estos servicios, el señor Hughes manifestó: «El mundo se ve de diferente manera según se contemple desde Londres o desde Madrid. La BBC siempre intentó dar una visión del mundo, visto desde Londres, sin prejuicios y cuidando en todo momento que los hechos sean objetivos y verificados antes de ser noticia u objeto de comentario. Hemos intentado por todos los medios ser fieles a la objetividad e imparcialidad. El mundo occidental sufre presiones políticas y está sumido en una grave depresión económica. No creo que sea este el momento más adecuado para prescindir de unos servicios informativos que tanto han hecho en defensa de la democracia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de noviembre de 1979