Miguel de Cervantes
desapareció primero de una calle de Lejona, en Euskadi. Ahora, según un lector que escribe a La Vanguardia de Barcelona, desaparece también de una calle de Cataluña. En su carta al director del citado matutino, David Munné Soldevila narra que el nombre del autor del Quijote ha sido sustituido por el de alguien llamado simplemente Pascual. «En todo caso, señor director», dice el comunicante, «lo que no sabemos es si al darle el nombre de Pascual es para referirse a la Pascua o bien se trata de un poeta nacido en dicho municipio, o será el dueño de alguna tienda de comestibles que pudo existir en anteriores centurias y que, a juicio de los ediles, su fama es superior a la de don Miguel.» Dicho municipio es el de Arenys de Munt, en la comarca del Maresme.


























































