Bohemia en Malasaña
Escenas de la vida bohemia, de Murger -primero novela, después obra de teatro- es la cabeza de un género que se ha repetido numerosas veces durante casi siglo y medio. El pisito modesto, la portera maternal y regañona al mismo tiempo, la puerta por donde puede entrar la gloria para el músico, para el actor, y también la decepción. Y las alegres grisetas -con el lenguaje de entonces-, desenfadadas y buenas compañeras; el empresario equívoco, que ofrece pero algo pide; el alcohol, los harapos, el trabajo serio... Los pequeños amores...Esta obra es una variante. Debe pasar por el barrio de Malasaña, por el Dos de Mayo. Hay mezcla de sainete antiguo -la portera, los vecinos que se pelean- y acumulación de costumbres y lenguaje moderno: el «porro», las «tías», el ambiente de promiscuidad o de comuna, un fugaz desnudo, una sombra de homosexualidad.
Ana
. En la urbe uno se muere de risa. Autor y director: Teodoro López Lara. Intérpretes: Verónica Luján, Francisco Vidal, Miguel Arribas, Gloria Blanco, José Albiach, Fernando Rojas, Alberto de Miguel y la colaboración especial de Pilar Bardem. Estreno: Alfil, 4-VI-1979.
Es un tema muy posible. Pero no está logrado. Se ve demasiado el artificio, la imitación, por una parte. Se sobrecarga el lenguaje. Las situaciones no prenden. Se queda en lugar común y no funciona el ambiente de simpatía, de desorden, de alegre y disparatada juventud. No saltan del escenario la risa y la emoción.
Los actores defienden la obra como pueden: con más tablas y más presencia, Pilar Bardem; en algún «solo» -como un aria de la falsa zarzuela-, Francisco Vidal; con brío y buena voluntad, Verónica Luján. «Los demás», como dice el programa, con su presencia. Pero la obra no prende en el público.


























































