Grecia será el décimo país comunitario en enero de 1981

ENVIADO ESPECIAL,Grecia se convertirá en el décimo Estado miembro de las Comunidades Europeas a partir del 1 de enero de 1981, según acuerdo ultimado anoche en Luxemburgo entre griegos y comunitarios. El 28 de mayo próximo es la fecha inicialmente prevista para la firma, en Ateiias, de los tratados de adhesión de Grecia a la Comunidad. Año y medio para la ratificación parlamentaria de los tratados conducirá a la entrada oficial de Grecia como miembro de pleno derecho en la CEE. A partir de la fecha de ingreso oficial, los griegos contarán con un período transitorio de cinco años (siete para la libre circulación de trabajadores) para adaptar sus estructuras económicas a las comunitarias, «La adhesión de Grecia y más adelante la de Portugal y España, da a Europa una nueva dimensión histórica», declaró Jean François Poncet, presidente en funciones del Consejo de la CEE y ministro francés de Asuntos Exteriores. «Presentaremos al pueblo griego un buen acuerdo. Estamos satisfechos de entrar en el círculo de grandes naciones democráticas europeas», respondió Georges Rallis, ministro griego de Asuntos Exteriores. El tradicional brindis con champaña, francés, naturalmente, selló el fin de estas negociaciones a las dos de la madrugada del miércoles, en el edificio Kirchberg, en el Gran Ducado de Luxemburgo.Ventajas sociales

En los dos últimos escollos de una negociación que ha durado algo más de un año, en su fase activa se trató de conseguir una serie de derogaciones para el trasvase de recursos financieros griegos al presupuesto común de la CEE, de forma que, desde el primer año, Atenas cuente con un saldo positivo de unos ochenta millones de unidades de cuenta (unos 7.600 millones de pesetas). «Tomando como base de cálculo el presupuesto comunitario de 1979, Grecia debería contar con un saldo positivo de unos quinientos millones de UC (unos 47.500 millones de pesetas)», declaró Lorenzo Natali, responsable de la CEC para la ampliación.

Grecia logra también garantías para conseguir ventajas sociales para sus trabajadores en la CEE, a partir de su entrada. En el capítulo institucional, los griegos contarán con un puesto de comisario en la CEE, otro en el Banco Europeo de Inversiones y el Tribunal de Justicia, veinticuatro escaños en el Parlamento Europeo y alrededor de trescientos funcionarios en los distintos organismos comunitarios.

Georges Kontogiorgis, ministro griego para Relaciones con la CEE, afirmó: «No intervendremos en las negociaciones para el ingreso de España y Portugal. En caso de que no hayan concluido en el momento de nuestra entrada, tampoco nos opondremos.» El 1 de enero de 1981, Madrid debería haber concluido sus negociaciones de adhesión a la CEE, iniciadas oficialmente el pasado 5 de febrero en Bruselas, si desea evitar de todas formas negociar con una CEE a diez.

Elecciones anticipadas

Desde un punto de vista político, la adhesión griega será valorada distintamente en Atenas. Refuerza la posición del equipo en el Gobierno dirigido por Constantino Caramanlis, hecho que podría utilizar frente a nuevas citas electorales. Se especula que Grecia puede ir anticipadamente a las urnas (las últimas legislativas se celebraron el 17 de noviembre de 1977) para reforzar la postura de Nueva Democracia y dar paso a Caramanlis para el cargo de presidente de la República griega, ocupado actualmente por Tatsos. Desde la oposición, el acuerdo con la CEE recibe las críticas del Pasok (socialistas panhelénicos), cuyo líder, Andreas Papandreu, anuncia que sus diputados boicotearán sus puestos en el Parlamento Europeo. El Pasok ataca públicamente «el Mercado Común Europeo de las multinacionales y de la OTAN», aunque sus ideas son más moderadas cuando tratan el tema en privado. Dentro del movimiento comunista, los ortodoxos del PC griego del «exterior» son contrarios a la adhesión, y los eurocomunistas del PC del interior lo apoyan.

A nivel de relaciones exteriores, la adhesión griega peligra de: originar una comunitarización de los tradicionales litigios greco-turcos, en sus versiones de soberanía en la plataforma continental del mar Egeo, control del espacio aéreo y diferencias de puntos de vista sobre la crisis en la isla de Chipre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 04 de abril de 1979.

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