Conflicto en la parroquia universitaria de Madrid

La comunidad de la parroquia Santo Tomás de Aquino, de la Ciudad Universitaria de Madrid, no acepta los cambios en el equipo sacerdotal realizados por el Consejo Episcopal. La parroquia universitaria se constituyó hace dos años en comunidad, con una asamblea soberana y unos estatutos que significan una experiencia singular de comunidad cristiana.Los hechos se remontan al pasado mes de diciembre con la dimisión del párroco Pedro Gil. La asamblea decide en sus reuniones la continuidad del resto del equipo y de la experiencia comunitaria, rechazan el nombramiento de un párroco provisional, José María Díaz, y deciden iniciar conversaciones con el cardenal Tarancón, arzobispo de Madrid-Alcalá. La comisión episcopal decide cambiar al coadjutor, José Ramón Codina, y nombra un nuevo equipo para la parroquia, que no es aceptado por la asamblea. Las entrevistas de miembros de la comunidad con el cardenal no dieron resultados de acuerdos. En una nota del cardenal Tarancón, leída el pasado domingo durante la misa, se dice que la resolución de destinar al anterior párroco y a José Ramón Codina a otras zonas de la diócesis «no obedece a conceptos de culpa y castigo, sino a un procedimiento prudencial y pastoral». Añade que «ningún grupo, asociación o comunidad dentro de la parroquia puede erigirse en fuente y árbitro del ordenamiento canónico».

La postura del obispado ha motivado un largo escrito de trescientos fieles en defensa de su experiencia de comunidad parroquial, que intenta «repartir la responsabilidad de nuestro camino cristiano en la que los sacerdotes recuperaban su sentido de servidores y orientadores de la comunidad». Las actividades de los equipos de la comunidad se han paralizado.

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