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Cartas al director

Me llamaron «facha»

¡Extraordinario!, este sentido de captación por parte de algunos me parece extraordinario.Todo empezó cuando un grupo, de personas íbamos a una Eucaristía, en la facultad de Derecho aquí en Madrid. Cuando nos vieron dirigirnos a la capilla empezaron a decir cosas semejantes como: «Fuera los fachas de la universidad» y etcétera. Se cambiaron al gunas palabras, a pesar de que al principio hicimos caso omiso; pero, naturalmente, cuando a uno le tocan su orgullo y dado lo ridículo de la situáción, hay cosas que merecen respuesta. Pues sí, me llamaron «facha» a mí y a todos los que acudíamos a una Eucaristía -los «agresores» eran de la CNT.

Confieso que lo que me digan o me dejen de decir no afecta para nada mi actitud; pero me molestan, obviamente, y como a cualquiera, las majaderías, las insulseces, las sinrazones y los insultos -no soy «facha» y no tengo intención de que se me llame así-. Me molesta, sobre todo, de estos señores que defienden la doctrina demócra ta (aunque dudo que la sepan), cuyo margen de admisión en lo referente a conductas es amplio. Me arrebata este sentido de democracia que algunos quieren imponer a golpe de insultos, destrozo de crucifijos y demás actitudes ciertamente salvajes.

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