El nuevo poder islámico no controla la situación

Irán vivía anoche un ambiente de alta tensión, con choques armados en varias partes de la capital (Teherán) y confusos enfrentamientos en varias ciudades de provincias, en los que, al parecer, han intervenido tropas leales al derrocado sha y elementos de la disuelta policía política, Savak.

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Los "fedayines" marxistas se niegan a entregar las armas

Cuatro días después de la instauración de la República Islámica, cunde la impresión de que el ayatollah Jomeini y su Gobierno, dirigido por el ingeniero Mehdi Bazargan, un moderado, no han conseguido dominar la situación. Miles de armas continúan todavía en poder de sectores extremistas de la población y un grupo importante, los guerrilleros marxistas Fedayin, se niegan a entregarlas a las milicias de Jomeini. El Gobierno de Washington expresó ayer sus dudas de que Jomeini pueda controlar la situación en el país.Dos hechos destacan en la actualidad de la jornada de ayer: el asalto y toma de la embajada de Estados Unidos en Teherán, con un final feliz, aunque en el asalto murieron tres extremistas atacantes y dos «marines» que custodiaban el edificio fueron heridos, y el asalto frustrado, al anochecer, al edificio de la radiotelevisión.

Es posible que algunos elementos radicales opuestos al actual liderazgo islámico iraní intenten mantener la economía y la industria petrolera paralizadas hasta que los acontecimientos se vuelvan a su favor, dijeron medios políticos. El primer ministro, Bazargan, ha anunciado que todos los sectores ,en huelga, prácticamente todo el país, deben iniciar el trabajo el sábado.

La situación de la economía es crítica: la suspensión de las exportaciones de crudos suponen una pérdida de 450 millones de dólares semanales, las reservas de divisas están bajando a un nivel alarmante y se multiplican las quiebras de empresas privadas.

Asalto a la embajada

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Decenas de hombres armados irrumpieron en la embajada norteamericana en Teherán a las diez de la mañana (hora local) y detuvieron en pocos minutos a todos los componentes de la misma, tras un prolongado tiroteo.El embajador William Sullivan ordenó a los veinte soldados de infantería de marina que custodiaban la embajada que no ofrecieran resistencia y que se entregaran, con el resto del personal, a los atacantes.

Fuerzas leales al ayatollah Jomeini se apresuraron a rescatar a más de cien norteamericanos detenidos.

El primer ministro, Mehdi Bazargan, envió inmediatamente efectivos a la embajada para intentar detener a los asaltantes.

Fuentes gubernamentales culparon -según la agencia estadounidense UPI- a los traidores «comunistas» e «izquierdistas» del ataque, mientras que el ayatollah Jomeini lanzaba un mensaje personal en que pedía a estos «guerrilleros,» que cesaran en sus acciones violentas.

Los asaltantes afirmaban como motivo de su acción que grupos de la ahora disuelta policía secreta, Savak, habían guardado sus informes secretos en el interior de la embajada de Estados Unidos.

Dos horas después del comienzo del asalto, el embajador norteamericano dio la orden de rendición a los marines. «Llevamos a cabo nuestro habitual sistema de autodestrucción (de los aparatos técnicos) en un caso de este tipo. Ellos no destruyeron nuestras comunicaciones, lo hicimos nosotros», dijo Sullivan.

La televisión aguantó

Un ataque perpetrado anoche contra la radiotelevisión iraní, en Teherán, fue repelido después de un intenso tiroteo que duró cerca de tres cuartos de hora.El ultramoderno complejo de la radio y televisión iraní fue atacado por elementos armados -al parecer, miembros de la disuelta policía secreta. (Savak) y militantes pro sha. Pocos minutos después, miles de revolucionarios pro Jomeini atravesaban inmediatamente la ciudad acudiendo a las llamadas de socorro difundidas por la radio.

Los tiroteos comenzaron inmediatamente después en varias zonas de Teherán, y la oscuridad de la noche fue iluminada por cientos de disparos y centelleos de armas.

Las fuerzas revolucionarias partidarias de Jomeini piensan que los autores del asalto -unos cincuenta hombres armados- eran miembros de la policía secreta Savak, recientemente disuelta por el Gobierno destituido del primer ministro Shapur Bajtiar.

Tras el ataque, el comando asaltante se disolvió ante la enorme afluencia de revolucionarios hacia el edificio de la radiotelevisión desde todas las partes de la capital.

En un principio se pensó que los atacantes pudieran ser elementos «izquierdistas» relacionados con la ocupación llevada a cabo esta mañana de la embajada de Estados Unidos en Teherán.

Radio Teherán interrumpió sus programas habituales para lanzar una serie de boletines sobre la situación minuto a minuto.

«Este es un llamamiento al comando revolucionario de Jomeini para que venga en nuestra ayuda», anunció la radio. «Traidores a la nación han atacado la emisora de radio y televisión», afirmó la radio.

También se produjeron informaciones en provincias sobre el ataque contra emisoras de la radio nacional. en las ciudades de Ghazvin y Tabriz. En esta última se registraron hoy y en los pasados días duros combates protagonizados por elementos armados pro sha y miembros de la Savak.

Cientos de personas han muerto, según informaciones de reporteros destacados en la zona, en los combates que se libraron ayer en Tabriz, ciudad del norte de Irán.

Las informaciones son confusas con respecto a los combates en los que participaron fuerzas leales al sha, agentes de la disuelta policía secreta Savak, marxistas y separatistas azerbaijaníes.

Arafat, a Teherán

El dirigente palestino Yasser Arafat tiene proyectado viajar a Teherán para felicitar al imán Ruhollah Jomeini por el éxito de la revolución antisha, declaró ayer un alto funcionario de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).Majid Abu Sharar, jefe de información de la OLP, agregó que los seguidores del imán han declarado la misión israelí en Teherán propiedad palestina y que su organización piensa instalar allí su embajada.

El jefe de información de la OLP dijo que la OLP enviará un equipo informativo a Teherán, tan pronto como se abran de nuevo los aeropuertos, que prepare la visita de Arafat, para la que no se ha fijado fecha todavía.

Majid manifestó que Arafat y el líder religioso iraní han mantenido estrechos contactos.

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