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Reportaje:

El director cesado de Transportes de Barcelona intentó el apoyo de la izquierda

El dimitido alcalde Socías advirtió muy rápidamente la complejidad del tema de los transportes barceloneses. Al ver la gravedad y alcance de la cuestión hizo llevar a cabo la auditoría, ya mencionada en nuestro artículo de ayer, y nombró a una persona intachable, Roberto Cortadas, para el cargo de consejero delegado. Una de las primeras decisiones tomadas por Socías y Cortadas fue cesar al director de la empresa de autobuses, Emilio Alberto Hap Dubois, cuya trayectoria y modo de obrar no sólo resume toda una filosofía, sino que también plantea la cuestión de la supervivencia política a través de la reforma sin ruptura que nos ha tocado vivir.

El caso Hap ha llenado infinidad de páginas en los periódicos bárceloneses. Ahora EL PAIS ha obtenido diversos documentos reservados que arrojan gran. cantidad de luz sobre el caso. Hap fue contratado por la compañía municipal de autobuses (Transportes de Barcelona, SA, sociedad privada municipal) en abril de 1965, en plena época Porcioles. Su sueldo inicial era de 700.000 pesetas anuales, como director administrativo, y en el momento de su cese cobraba unos tres millones de pesetas -además de muchas otras ventajas que ya se expondrán- por el cargó de director primero.El contrato de Hap con la compañía era aquel con que toda persona que vive de su trabajo llega a soñar en algún momento, pero que nunca piensa que pueda ser realidad. Era, en efecto, un contrato simplemente idílico para el contratado. Así, por ejemplo, en caso de cese «por cualquier circunstancia» se establecía una indemnización de siete anualidades. «como mínimo». Lo cual representa una indemnización de veintitrés millones de pesetas caso de cesar Hap «por cualquier circunstancia».

El 3 de febrero de 1978 se remitió carta a Hap comunicándole que cesaría en agosto del mismo año. Paralelamente, el consejero-delegado nombrado por Socías, Roberto Cortadas, entregó al consejo de administración de la compañía -integrado de forma muy mayoritaria por concejales del búnker franquista- un informe acompañado de documentos.

El mismo consejo de administración, casi inmediatamente después de dimitir Socías, acordó reintegrar en su cargo a Hap, y ello, como se verá, y aunque parezca increíble, gracias al apoyo de los dos miembros de Comisiones Obreras que forman parte del consejo de administración en representación de los trabajadores. Esta increíble decisión fue inmediatamente revocada, el pasado día 11, por el alcalde interino después de muy airados comentarios en la prensa barcelonesa y de la dimisión, posteriormente retirada, de Roberto Cortadas.

Investigación de Comisiones

Anoche, el portavoz oficial de CCOO en Cataluña informó a EL PAIS de que se había abierto un expediente con relación a la actitud adoptada por los dos miembros de, la central sindical pertenecientes al consejo de administración por su postura de apoyo a Hap. El portavoz añadió que se había suspendido de forma inmediata la militancia en CCOO de Francisco Bernal Blanco, el más destacado de los dos consejo de administración, r su gación y miembro destacado del Partido Socialista Unificado de Cataluña.

El informe de Cortadas sobre el cese de Hap, que ahora se da a conocer por vez primera, iba acompañado de varios documentos auténticos. Uno de ellos es una orden de pago de la dirección de la compañía de autobuses de una factura del dentista del hijo de Hap, que también se acompañaba, por importe de 148.500 pesetas (mientras que en documento judicial posterior se cita esta factura y otra de 108.000 pesetas por concepto análogo). Se da el caso de que una de las facturas del dentista, cuya fotocopia obra en poder de EL PAIS, corresponde a un hijo de Hap que, tanto en la fecha de la factura como ahora, está dado de alta en la Seguridad Social en la empresa donde trabaja. Otro documento es también una orden de pago contra la compañía dirigida por Hap, por la edición de un discurso pronunciado por el propio Hap, al ingresar en una academia inespecificada. La factura de la imprenta es de 55.344 pesetas. Otro documento es la lista de notas de gastos de Hap, totalizando 600.000 pesetas para el conjunto de 1976. Aparecen en la misma, notas de «gastos y atenciones de la dirección», fuertes facturas de restaurante, e incluso dos facturas de un colegio mayor de Málaga, por importe de unas 40.000 pesetas. En síntesis, la compañía municipalizada y deficitaria pagó todos los citados gastos de su director, Emilio Alberto Hap, obedeciendo las órdenes de pago dadas por el propio interesado.

Pero no todos los hechos merecedores de esclarecimiento con relación a Emilio Alberto Hap aparecen en el informe. Fuentes sindicales de la empresa se refirieron al hecho de que la esposa de Hap sea propietaria de una farmacia que se levanta en los terrenos que antes fueron propiedad de la compañía y que fueron vendidos a una gran empresa constructora en condiciones que merecieron, a lo largo de muchas páginas, serios comentarios altamente críticos en la auditoría ordenada por Socías. La existencia real de la farmacia y el hecho de que su titular sea la esposa de Hap fue totalmente comprobado por EL PAIS. El nombre y la titularidad de la misma aparece, en efecto, grabado en la farmacia que se halla en los referidos terrenos, en la calle de Manuel Girona, donde antes se alzaban las cocheras de Sarriá.. Distinto rasero.

Todo ello hay que conjugarlo con otra realidad que también se daba en la misma empresa municipal de transportes de superficie. Resulta que el mismo Hap era el que suscribía las sanciones y los despidos de los cobradores que habían presentado un mal cierre, con diferencias que no llegaban ni tan siquiera a las cien pesetas. Muchos de estos casos llegaron a la Magistratura de Trabajo. Ahora los sindicalistas de autobuses los recuerdan con dignidad y los contrastan con las pruebas existentes sobre la forma de obrar con respecto a sí mismo de Hap.

Pero hay un aspecto político del grave tema Hap -hoy sometido a un tribunal barcelonés- que no debe ser soslayado. Resulta que Hap estuvo presente en el congreso del PSOE que tuvo efecto en diciembre de 1976, en Madrid. Fuentes directas y de la más acreditada seriedad indican que se presentaba como un «adherido al PSOE», lo cual no correspondía a la realidad. En vano intentó asistir a la cena ofrecida a las delegaciones extranjeras. Solamente el entonces principal dirigente del PSOE catalán, José M. Triginer, escuchó con interés a Hap. Triginer, según fuentes de su propio partido, solicitó que se informara sobre Hap en vistas a su ingreso en el PSOE. La respuesta de los militantes de base de la compañía de autobuses es irreproducible. Fue sólo ante este hecho, y después de que Triginer insistiera levemente, que Hap no fue aceptado por el PSOE ni, desde luego, por la UGT, cuyos dirigentes, mejor informados, tuvieron una actitud de radical rechazo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de enero de 1979

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