Discrepancias entre Siria y la URSS sobre el suministro de armas

Fuentes diplomáticas árabes indicaron ayer que el comandante en jefe de las fuerzas armadas sirias, general Hikmat Shehabi, acaba de interrumpir su visita oficial a Moscú debido a varias discrepancias con sus colegas soviéticos sobre el futuro suministro de armas de la URSS a Siria y otros países árabes.El general Shehabi regresó anteanoche a Damasco después de sólo dos días de conversaciones en Moscú. Para su estancia en la capital soviética se habían fijado seis días.

Al dar cuenta de su regreso, la radio oficial siria se limitó a informar que Shehabi y los miembros de su delegación examinaron en Moscú la cuestión de la «ayuda estratégica y militar de la Unión Soviética» al Gobierno de Damasco, pero no proporcionó ningún detalle sobre el futuro abastecimiento de armas. Según diplomáticos occidentales, los sirios han reiterado a la URSS su deseo de disponer de armamento sofisticado soviético, sobre todo el avión de combate Mig 27, considerado uno de los más avanzados del mundo. El presidente sirio Hafez el Assad trató recientemente el asunto con los dirigentes soviéticos durante una visita a Moscú, pero al parecer no recibió suficientes seguridades, al menos en relación con el Mig 27.

El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IIEE) de Londres, señala que la fuerza aérea siria sólo posee actualmente un escuadrón de Mig 27. Es, sin embargo, la única nación árabe que lo ha recibido.

Las negociaciones del general Shehabi en Moscú coincidieron, el martes pasado, con una visita efectuada a la Unión Soviética por Adnan Jairallah, ministro de Defensa de Irak, que mantuvo varias entrevistas con su colega soviético, mariscal Dimitri Ustinov. En medios europeos y norteamericanos se cree que Irak está a punto de negociar también una importante compra de armamento soviético.

En Beirut se subraya que los suministros de material bélico de la URSS a Siria e Irak pueden multiplicarse en el curso de los próximos meses, tras la reconciliación política de Damasco y Bagdad en la cumbre árabe de Bagdad, en octubre, y los progresos efectuados estos días por Egipto e Israel en pos de un tratado de paz bilateral, que tanto la URSS como Irak y Siria han condenado. Ambos países se comprometieron en la conferencia a unificar sus mandos y a prepararse para un «ataque israelí».

Las fuerzas combinadas de Siria e Irak suponen una seria amenaza para Israel, ya que los dos países disponen de un total de 450.000 hombres, 750 aviones de combate y 4.400 tanques.

Irak, que también a causa del entendimiento egipcio-israelí ha estrechado últimamente sus relaciones con la URSS -bastante deterioradas por las persecuciones de Bagdad contra los comunistas iraquíes- desea, sin embargo, representar un papel militar en la nueva alianza tan significativo, por lo menos, como el de Siria, para lo cual estaría tratando de obtener en la URSS mayor número de Mig 27 que el régimen de Assad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 23 de noviembre de 1978.

Se adhiere a los criterios de
Lo más visto en...Top 50