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Compromisos de Ensidesa para mantener el empleo en Mieres

La coordinadora ciudadana de Mieres ha recibido con moderado optimismo la promesa del presidente de Ensidesa, José Luis Baranda, de que a finales de septiembre o a primeros de octubre comenzarán las obras de acondicionamiento de los terrenos para la localización industrial, y de unos talleres de reparación de vagones que creará Ensidesa para absorber parte del personal procedente de las baterías de coque que serán clausuradas en los primeros meses de 1979.La coordinadora ciudadana de Mieres, formada por el PSOE, PC, AP, MCA, UCD, PCOE, LCR, centrales sindicales, comité de empresa de Ensidesa, padres de alumnos, pensionistas, asociación de amas de casa, organizaciones juveniles, industriales y comerciantes, ha sido constituida como órgano unitario para defender los intereses de este consejo de la zona central asturiana, donde hace más de un siglo se instaló una de las primeras factorías siderúrgicas de España.

Hace quince anos se inició el declive de Mieres con el cierre y reestructuración de muchas explotaciones mineras y con el desmantelamiento de la fábrica de Mieres.

El plan de reestructuración de Ensidesa contempla la parada total de sus instalaciones en Mieres. Al cierre de las baterías de coque seguirá el del tren de chapa e instalaciones accesorias. La coordinadora pretende que en Mieres no se pierda uno solo de los 725 puestos de trabajo que allí tiene Ensidesa empresa que, según fuentes solventes, estudia los proyectos de un taller de reparación de vagones de una fundición de metales no férricos y de un taller de recargues por soldadura para esta villa. Estos tres proyectos aportarán aproximada mente unos trescientos puestos de trabajo. Paralelamente, Ensidesa procederá a la urbanización de sus terrenos para convertirlos en un polígono industrial adecuado a la instalación de industria tanto ajena como otras en colaboración.

De todas formas, en algunos casos la empresa recurrirá a la jubilación anticipada y se teme que resulte inevitable el traslado de parte del personal de Mieres a las factorías de Avilés y Gijón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de agosto de 1978