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Los grupos parlamentarios del Senado, a favor de la inclusión de los militares

El Senado aprobó unánimemente, el pasado 27 de julio, una proposición de ley del grupo Progresistas y Socialistas Independientes (PSI), a favor de la amnistía militar, que incluyera a los oficiales separados por pertenecer a la ahora disuelta Unión Militar Democrática (UMD) y a los militares fieles a la República, cuya reintegración en el Ejército no crearía ningún problema de organización, dado que se encuentran en edad de retiro.La propuesta del grupo Progresistas y Socialistas Independientes fue presentada para salir al paso del trato desigual que reciben militares y funcionarios en el real decreto-ley de amnistía de 30 de julio de 1976, pues mientras en dicho decreto se dispone que a los funcionarios «repuestos en su condición de tales por virtud de la amnistía» les será computable, a efectos de antiguedad para fijar la pensión de retiro, « el tiempo en que estuvieron separados», a los militares no se les computa ese tiempo ni se les reintegra en sus empleos y carreras. El único derecho que concede el citado decreto-ley a los militares «definitivamente separados» es el de «percibir el haber pasivo que pueda corresponderles con arreglo al empleo que tuvieren en la fecha en que cometieron el delito amnistiado». En concreto, la propuesta aprobada fue una petición al Gobierno para que promulgara un nuevo real-decreto por el que:

a) Desaparezca el trato desigual que reciben militares y funcionarios -con perjuicio de los primeros- por el real decreto-ley de 30 de julio de 1976, que concedió una amnistía; para lo cual habrá de disponerse que los militares tengan, en cuanto al reintegro en sus empleos y carreras y por lo que respecta a emolumentos y pensiones, iguales derechos que los funcionarios.

b) Se equipare en toda clase de derechos, de una parte, a los caballeros mutilados de ambos bandos de nuestra guerra, y, de otra, a las viudas y huérfanos de todos los combatientes muertos en ella o a consecuencia de las heridas sufridas en la misma.

En lo que se refiere a los militares fieles a la República, el senador Joaquín Satrústegui declaró en su intervención a favor de la propuesta que «no plantean ningún problema para la organización del Ejército, pues todos tienen ya la edad de retiro; sencillamente, lo que ellos desean, lo que nosotros deseamos, es que se consideren orgullosamente pertenecientes -porque pertenecen- al Ejército español, y que en alguna efemérides familiar pueda lucir su uniforme, y que estén tratados económicamente como sus compañeros».

En el caso concreto del jefe y. oficiales separados del Ejército por pertenecer a la UMD, el senador Satrústegui manifestó que «no realizaron ningún acto; tuvieron un pensamiento, y ese pensamiento era el de que el Ejército debe permanecer neutral ante las distintas opiniones políticas, que no debe respaldar a una sola opción política».

Al dar por aprobada la propuesta, el presidente del Senado, el ucedista Antonio Fontán, expresó su «satisfacción al proclamarlo en este momento», después de adherirse a la misma Rafael Calvo, portavoz de UCD; Justino Azcárate, en nombre de la Agrupación Independiente; Francisco Ramos, en nombre del grupo socialista; mosén Xirinacs, en nombre de Entessa dels Catalans y Miguel Unzueta, del grupo de senadores vascos.

En el proyecto de ley de amnistía presentado ahora por UCD se mantiene expresamente la vigencia del artículo octavo del decreto-ley de, 30 de julio de 1976, en el que se establece el trato desigual a militares contra el que se mostró en desacuerdo el grupo de senadores de UCD al adherir se y aprobar, a la vez que los restantes grupos parlamentarios del Senado, la propuesta Presentada a la Alta Cámara el 27 de julio pasado, por el grupo Socialistas y Progresistas Independientes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de octubre de 1977