Crítica:CINE/ "BUGSY MALONE"Crítica
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Minigangsters

Este filme de Alan Parker recuerda, a primera vista, aquellas obras clásicas de final de curso en los antiguos colegios religiosos. En ella se montaban dramas de nuestro siglo de oro o bien vidas de santos interpretadas no por actores de edad adecuada, sino por alu mnos de pocos años, con tal de que mostraran cierta actitud para tales menesteres.Todo esto ha sido incorporado al cine, a la narración o al teatro en repetidas ocasiones, tomándolo desde el lado irónico o en tono francamente burlesco y ha sido utilizado una vez más enesta historia de Bugsy Malone, a la vez «musical» y parodia de película de gangsters.

Si la idea en si no puede tildarse de demasiado original, sí llama la atención, en cambio, la forma rigurosa de afrontarla, de llevarla a cabo en cuanto se refiere a actores, ambientación, música y vestuario; en música sobre todo, con una serie de canciones muy dentro del estilo de la época. Lo único que falla'es justamente la historia, que se limita a seguir-los pasos de toda la filmografía habitual, sin añadir ningún acento particular, sin querer ser otra cosa que un filme de mayores interpretado por niños.

Bugsy Malone

Guión y dirección, Alan Parker. Música, Paul Williams. Intérpretes: Scott Baio, Judy Foster, Florence Dugger, John Casisí, Martin Lev, AIbin Jenkis, Paul Murphy, Comedia musical EE U U. Color. 1976. Local de estreno, Salamanca

Mas si la anécdota añade poco en tal sentido, la versión que el autor-realizador nos ofrece de su mundo de niños gansters si aporta un a modo de distanciamiento que el espectador agradece y en cuyos momentos la película alcanza vuelo importante. Así, las metralletas que disparan tartas de nata, los coches de las diversas bandas, movidos a pedales, lasbebidas inocuas que los protagonistas beben y con las que trafican, toda una serie de elementos clave trasformados, adaptados al mundo de los ninos para recordarnos que nos hallamos ante un Filme con dos caras distintas, una vuelta hacia los que creen en él y otra para los que más allá de círculo de espectadores, gustan de contemplarlo y analizarlo, a sabiendas de un juego en el queintervienen.

Tal análisis y cualquier tipo de comentario sería superfluo si la película no se hallara tan bien realizada, si sus canciones no fueran excelentes y si sus intérpretes -utilizando la terminología al uso para los mayores-, no aparecieran como actores consumados en su trabajo y en sus caracterizaciones, en especial Juely Foster, expléndida en su papel de vampiresa adolescente, ambigua e inquietante, como, en general, todo el filme, a lo que contribuye de modo fundamental una eficaz y acertada fotografía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 19 de agosto de 1977.

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