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El conflicto entre Somalia y Etiopía puede internacionalizarse

Somalia advirtió ayer del peligro de una internacionalización del conflicto con Etiopía si fuerzas extranjeras acudían en ayuda de este segundo Estado. Este riesgo ha motivado que surjan nuevas iniciativas africanas para mediar entre las dos naciones vecinas, que vienen a sumarse a los intentos conciliadores de la Unión Soviética y República Democrática Alemana.

Ayer, una delegación de la República Malgache inició viaje a Somalia y Etiopía para actuar como mediadora en el conflicto. Por su parte, Gabón, que en la actualidad preside también la Organización para la Unidad Africana (OUA), manifestó ayer que pedirá al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que envíe tropas pacificadoras a Etiopía si no se pone fin de manera inmediata a los combates.Días atrás, la OUA, por medio de Gabón, realizó un infructuoso intento de conciliación entre las dos partes. Los ministros de Asuntos Exteriores etíope y somalí se entrevistaron, por separado, con su homólogo gabonés, que fue quien llevó los intentos de aproximación entre las dos partes. Al parecer, Gabón se inclina a favor de las tesis etíopes sobre sus derechos sobre el Ogaden, que reclama Somalia, basándose en el punto de la Carta de la OUA sobre la invariabilidad de las fronteras estatales heredadas de la época colonial. Por su parte, Somalia considera desfasado tal principio, que califica de colonialista.

Intervención extranjera

En Somalia se rumorea insistentemente que Cuba va a enviar tropas regulares en ayuda de Etiopía, contra los movimientos secesionistas de Eritrea y Ogaden. La Habana niega tal cosa, e insiste que en Etiopía sólo tiene asesores civiles; médicos fundamentalmente, pero que si Addis Abeba solicita tal ,envío, Cuba tendría el perfecto derecho de hacerlo o no.Por su parte, Etiopía acusa a Siria e Irak de haber enviado pilotos a Somalia para atacar territorio etíope. El periódico gubernamental iraquí Al Thawra afirmó ayer que el Gobierno de Bagdad apoya a los rebeldes somalíes y eritreos, y que ha advertido a la Unión Soviética que no se alinee junto al régimen etíope en su conflicto con Somalia. Por otro lado, los rebeldes eritreos cuentan con el apoyo de varios países árabes, como Arabia Saudita y Siria.

Mientras tanto, los comunicados oficiales de Addis Abeba insisten en que sus fuerzas han infligido duras pérdidas a la aviación somalí y a las unidades de este último Estado que habían cruzado la frontera. Sin embargo, Etiopía encuentra dificultades en el abastecimiento, ya que los rebeldes somalíes han cortado la vía férrea que une Addis Abeba con Yibuti, principal ruta para el comercio etíope, a raíz de la ampliación del control de la provincia norteña de Eritrea por parte de las guerrillas secesionistas.

Los movimientos secesionistas de Eritrea controlan prácticamente la totalidad de esta región, con excepción de las grandes ciudades Asmara, Assaba y Massaba. Mientras tanto, las fuerzas del Frente de Liberación de Somalia Occidental controlan gran parte del territorio del Ogaden, que supone un tercio de la superficie total de Etiopía.

El régimen etíope, para hacer frente a esta situación militar, está concentrando sus fuerzas en la cordillera montañosa que protege la zona central del país. Ha movilizado a gran número de trabajadores, organizándoles en milicias populares para sumarlos a los 135.000 campesinos enviados a combatir a Eritrea y el Ogaden.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de agosto de 1977

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