"Caza del hombre" contra el asesino de Luther King

Centenares de policías, con la ayuda de helicópteros y perros especialmente adiestrados, iniciaron ayer una gigantesca operación de caza del hombre contra James Earl Ray, el asesino del líder de los derechos civiles Martin Luther King, que se escapó la tarde del viernes, junto con otros seis reclusos, de una prisión del estado de Tennessee.

La fuga se produjo durante el recreo vespertino de los presos. Ray y otros seis reclusos escalaron la valla de la prisión de Brushy Mountaln, en la zona este de Tennessee, con una soga fabricada por ellos y escaparon en tres direcciones distintas. Uno de los fugados fue alcanzado por los disparos de un guardia y pudo ser detenido, pero los seis restantes, de los que cuatro, incluido Ray, cumplían condena por asesinato, no habían sido localizados aún a la hora de transmitir esta noticia.Las autoridades se mostraron optimistas sobre una pronta captura de los fugados, ya que éstos deben deambular por una zona desértica y plagada de serpientes, mientras que las carreteras vecinas se encuentran cortadas por la policía y varios helicópteros sobrevuelan las montañas cercanas a la cárcel. Un número indeterminado de agentes del FBI se unieron a la policía local en la búsqueda de los prófugos y el presidente Carter dio orden al Departamento de Justicia para que facilite la ayuda federal necesaria a las autoridades del condado de Morgan, en el que está enclavada la prisión.

Ray, de 49 años de edad, cumplía una pena de 99 años de cárcel por el asesinato del reverendo Martin Luther King, que tuvo lugar en Memphis, el 4 de abril de 1968. Dos meses después de que King fuera alcanzado en el balcón de su hotel por los disparos de un francotirador, Ray era detenido en Inglaterra, a donde llegó con pasaporte falso, y acusado del crimen.

Nada más conocer la noticia de la fuga de Ray comenzaron a correr las más diversas especulaciones. El abogado del prisionero, Jack Kershaw. declaró que existe una posibilidad de que su cliente haya sido «secuestrado, en vez de haberse escapado de la cárcel». Kershaw citó entre los grupos que estarían interesados en ver a Ray fuera de la cárcel al Klu Klux ,Klan, la CIA y el FBI.

En cualquier caso, hay indicios que respaldan la existencia de algo extraño en la espectacular fuga. Por ejemplo, habrá que explicar por qué James Earl Ray se encontraba en el patio de recreo de la cárcel, cuando, dada su peligrosidad, estaba confinado desde hacía más de un mes en su celda, de la que sólo se le permitía salir para ir a las duchas. Los fugados se aprovecharon de una falsa reyerta creada en el patio por los reclusos y escalaron la pared trasera de la prisión. El propio Ray había intentado escapar de la cárcel de Brushy Mountain en dos ocasiones y, por tanto, estaba recluido en un ala de máxima seguridad de la penitenciaría.

Un nuevo interrogante se suma, así, al misterioso asesinato de Martin Luther King

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