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La Universidad de Barcelona, centro piloto de la reforma universitaria

«La primera Universidad de Barcelona se ha convertido en un centro piloto para toda la reforma universitaria en España», manifestaron ayer a EL PAIS fuentes docentes. Las mismas fuentes señalaron que la reforma del claustro de Barcelona había originado un profundo interés en otras universidades, y que su aprobación definitiva por el Ministerio de Educación y Ciencia (véase EL PAIS de ayer) puede motivar la convocatoria de claustros reformadores en la mayoría de las universidades.

«Ello representaría -nos dicen- el fin de la Universidad franquista, en la cual el poder de los catedráticos era total.» La reforma del claustro, en efecto, coloca a los catedráticos en un plano de igualdad con los demás estamentos universitarios.Hasta ahora, el claustro general de Barcelona estaba compuesto por unos 230 catedráticos y agregados numerarios, 115 profesores no numerarios y adjuntos numerarios (con predominio de los primeros), y unos 65 estudiantes (cinco por cada una de las trece facultades). Con la aprobación de la reforma, la nueva composición será de 350 numerarios (es decir, catedráticos y agregados y adjuntos numerarios), igual número de profesores no numerarios y también el mismo número de estudiantes, así como cincuenta representantes del personal no docente. Ello totalizará 1.100 personas y obligará a trabajar en comisión.

EL PAIS supo que el Ministerio de Educación y Ciencia estuvo sometido a fuertes presiones por parte de rectores y catedráticos vinculados al franquismo con la finalidad de evitar que no fuese aprobada la autorreforma del claustro. Estas presiones obtuvieron un pequeño éxito formal al lograr que la aprobación de la nueva composición del claustro esté condicionada, por parte del Ministerio, a las dos únicas funciones de elección definitiva de un rector y elaboración de nuevos estatutos. Serán, pues, los nuevos estatutos los que precisen definitivamente la reforma.

«Se trata -indicaron fuentes del rectorado barcelonés- de un matiz de escasa- trascendencia- ya que con la nueva composición el futuro claustro-se situará mucho más a la izquierda y los estatutos serán redactados en consonancia con este hecho, reafirmándose, sin duda, la paridad de los estamentos.»

Hecho de mayor trascendencia será el lograr o no que la próxima sección del claustro pueda celebrarse en lo poco quequeda del curso. Los sectores más dinámicos se inclinan por su celebración inmediata. La incógnita se despejará en muy breves días.

Criterio de designación:

Con relación a la elección de un rector definitivo, existe el convencimiento de que predominará el criterio de designar, de hecho, un «equipo rectoral», cuyo centro serían los catedráticos Antoni Badía-Margarit y Josep-Llus Sureda. Se establecería también un importante número de vicerrectores y de comisiones del Rectorado.El nuevo equipo obraría en dos frentes. El primero, tendría por finalidad solucionar el viejo y decisivo problema de la reestructuración del profesorado, con creación de plantillas autónomas de profesores catalanes. El segundo tendría por objeto lograr «que la cultura catalana, en su sentido más amplio, se intégrara en la Universidad, lo cual potenciaría enormemente el papel social de ésta última».

"Equipo rectoral"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de mayo de 1977

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