Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:

Philippe Nourry: "La guerra civil hubiera sucedido con o sin Franco"

Francisco Franco: La conquista del poder es el título de la biografía del general hasta 1937. Su autor, Philippe Nourry, historiador y periodista -director de la sección cultural de Le Figaro- pasó por Madrid para la presentación de su libro, publicado por la Editorial Júcar.

Hay que decir que el libro, de un tono ecuánime -«pero que no piensen que es franquista: simplemente trata de explicarse la figura de Franco allí donde se formó su personalidad, en la familia y en la España de su época», dijo el señor Nourry a EL PAIS- cubre los años de ascensión del general Franco de una manera prácticamente exhaustiva, bien documentada y ágilmente escrita. Su personalidad, sus responsabilidades en la guerra civil, y en la España que siguió a ésta, su comportamiento en esa historia que hizo de él el militar más joven, el jefe del levantamiento militar, él generalísimo, y que culmina en 1937, con la creación, bajo su dirección, del partido único, es lo que se cuenta en este libro.-¿Puede definirnos la personalidad del general Franco?

-Ha sido el único dictador que ha podido someter al tiempo, que ha podido llevar hasta el final su historia. Quizá, la clave ha sido su capacidad de adecuarse al momento, de aprovechar a su favor las circunstancias cambiantes que atravesaba España. La clave de su carácter estuvo en su familia, particularmente en la imagen del padre -que cuajará en su hermano Ramón- que significó para él el desorden, la anarquía, y ciertos sentimiento de marginación. Franco encarnó, como salvación personal, la imagen . materna es decir, el conservadurismo, la religiosidad, la tradición. Por eso encontró respuesta en las clases medias.

-¿Cuál fue su papel en la guerra civil?

-Realmente pienso que la guerra civil hubiera estallado con Franco o sin él. El triunfo del Frente Popular, la incapacidad del centro para ofrecer, meses antes, una alternativa política a España, la hubieran hecho ocurrir. Fue Franco, pero hubiera podido ser otro. Lo que no estoy tan seguro es si la represión posterior hubiera sido tan dura, o si el régimen dictatorial hubiera sido tan duradero. Franco estaba absolutamente convencido de ser el brazo de Dios, de la razón última de su comportamiento, y por otra parte era muy frío y muy tenaz de carácter.

Era un hombre de pocas Ideas y muchas convicciones, terriblemente introvertido, autodisciplinado, endurecido. No se le conocen debilidades ni pasiones, aventuras o pequeños vicios. Su sabiduría estuvo en, no teniendo un plan concreto, nunca, saber ir respondiendo a las situaciones, para seguir tirando.

-A usted, que conoce la figura de Franco, y la España franquista ¿qué impresión le ha producido la postfranquista?

-Yo he venido a España desde muy joven, y creo que la conozco bien. Si primero me fascinaba la especial manera dé ver el mundo de los españoles, al margen de su sistema político, ahora me sorprende la transformación del país en el último año, y me afirma en mi vieja idea: el rechazo de esa imagen de los españoles como pueblo dedicado a la guerra civil. Aquella fue propiciada por causas políticas y económicas, que no tenían nada que ver con la idiosincracia de los españoles. Me alegra haber tenido razón. Creo que el fantasma de la guerra se olvidará, y hasta la figura de Franco, que ahora es centro de curiosidad para este pueblo. Creo también que, de no intervenir fuerzas internacionales, de no suceder una crisis fuerte a este nivel, España irá pacífica y tranquilamente hacia la democracia. Esta no es la España de 1936, y los acontecimientos superan mis esperanzas. Creo que la legalización del PCE ha sido un acto inteligente por parte del Gobierno en esos pasos democratizadores que se están dando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 21 de abril de 1977