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Los Reyes visistaron la tumba de Alfonso XIII antes de regresar a España

Rompiendo el programa establecido, los Reyes de España visitaron ayer por la mañana la iglesia española de Santiago y Montserrat, antes de finalizar su viaje oficial a Roma, para visitar la tumba de su abuelo Alfonso XIII; antes, don Juan Carlos desayunó con el primer ministro Andreotti. El avión que trasladó a los Soberanos despegó del aeropuerto militar de Ciampino a las 11.15 de la mañana y aterrizó en el de Madrid-Barajas, a las 13.34.

Los reyes Juan Carlos y Sofía llegaron a la iglesia acompañados por el ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, y señora, y por el embajador de España ante la Santa Sede, Angel Sanz Briz.En la capilla de San Diego de Alcalá -donde se encuentra la tumba del abuelo del actual Monarca-, bajo una sencilla inscripción, Alfonso XIII, 1876-1941, bajo las sepulturas de los papas españoles Calixto II y Alejandro VI, los Reyes se detuvieron y pidieron a los presentes que rezasen un padrenuestro.

Juan Carlos y Sofía oraron arrodillados en unos reclinatorios ante el sencillo mausoleo, en el que se encontraba el cirio que el papa Pablo VI -quien lo había recibido el 2 de febrero, fiesta de la Candelaria, como homenaje de la basílica de San Juan de Letrán- ofreció ayer en memoria del rey Alfonso XIII, y una corona de flores blancas y rojas.

La Reina, que vestía un abrigo de color rojo pálido, regresó a la embajada de España, antes de trasladarse al aeropuerto, mientras que el Rey proseguía hacia el colegio pontificio español de San José.

Con esta rápida, pero significativa visita -que constituye uno de los más destacados aspectos humanos del viaje del Soberano español a Roma-, se replantea la eventualidad de un traslado de los restos mortales de Alfonso XIII al panteón del monaterio de San Lorenzo de El Escorial.

Regreso a Madrid

Horas después de que los Reyes de España, Juan Carlos y Sofía, hubieran tomado el avión de regreso a Madrid en el aeropuerto de Ciampino, inesperadamente despedidos por el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Arnaldo Forlani, el embajador español ante el Quirinal, Carlos Robles Piquer, informó en una rueda de prensa a los periodistas españoles sobre los últimos encuentros celebrados por el Rey.

Por la mañana, el primer ministro italiano, Giulio Andreotti, acudió al palacio de España a desayunar con Juan Carlos. Se habló sobre todo del descongelamiento de las relaciones entre Italia y España, del acercamiento lento, pero seguro, de España a Europa y de futuros planes de cooperación y amistad. Según el embajador Carlos Robles Piquer, Andreotti habría manifestado que no existirían obstáculos políticos para una integración inmediata de España en Europa y, en cuanto a la integración económica, el primer ministro italiano se habría manifestado partidario de un estudio sobre la complementariedad de las dos economías. El ministro español de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, invitó a su colega italiano Arnaldo Forlani a visitar España. Próximamente visitarán Italia el director general del Patrimonio Artístico Español, y España el ministro de Bienes Culturales, Mario Pedini.

«España se abre a Europa», «El rey Juan Carlos explica al Papa su vía democrática», «Una nueva fase en las relaciones entre Italia y España», «Apoyo vaticano al régimen de Juan Carlos», «Entre Pablo VI y Juan Carlos, largo coloquio clarificador», «Europa y Mediterráneo, en el coloquio con Leone.», «Una democracia europea, de los Pirineos al Atlántico».

Estos grandes titulares de la prensa italiana resumen la atención con que ha sido seguida la visita oficial de don Juan Carlos al Vaticano y las conversaciones oficiosas con las autoridades italianas. «Ahora España -opina el comentarista de La Stampa de Turin- parece abierto hacia la normalidad interior: las últimas decisiones del Gobierno Suárez sobre partidos políticos permiten creer que esté a punto de acabar también el absurdo ostracismo contra el Partido Comunista Español de Carrillo (el más avanzado entre los partidos comunistas europeos).»

El tema de la legalización del Partido Comunista Español fue planteado por los directores de diarios italianos en el encuentro con don Juan Carlos y el ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja.

Algunos periodistas sacaron la impresión de que no se trata de un objetivo a corto plazo, pues depende de muchas cosas y, sobre todo, de las resistencias del viejo establishment franquista. El Gobierno español no estaría dispuesto a dar la batalla por ahora sobre este punto, pues las resistencias serían todavía fortísimas. En cuanto al papel del Ejército, el ministro Oreja Aguirre habría dicho que el Ejército obedece sin duda alguna al poder civil. «Podría ser una respuesta de circunstancias, pero por muchos signos se advierte que en Madrid el viento que sopla ha cambiado vedaderamente», comenta La Repubblica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de febrero de 1977

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