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Mañana, primer aniversario de las últimas penas de muerte ejecutadas en España

Mañana se cumple el primer aniversario de las últimas penas de muerte ejecutadas en España: el 27 de septiembre de 1975, al amanecer, eran fusilados cinco jóvenes, tres de ellos pertenecientes al Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico (FRAP), y dos a Euzkadi ta Askatasuna -Patria vasca y libertad- (ETA), condenados en consejos de guerra por la muerte de dos guardias civiles y dos policías armados.

El primero de los consejos de guerra se celebró el 28 de agosto en el Regimiento de Castrillo del Val (Burgos) y sentenció a la pena capital a José Antonio Garmendia y a Angel Otaegui -miembros de ETA- como autor el primero y cómplice el segundo del asesinato del cabo primero de la Guardia Civil, Gregorio Posadas, muerto en Azpeitia el 3 de abril de 1974.El segundo consejo de guerra, sumarísimo, tuvo lugar en el acuartelamiento de El Goloso (Hoyo de Manzanares), el 11 de septiembre, y condenó a la máxima pena a VIadimiro Fernández, Manuel Blanco y José Humberto Baena -miembros del FRAP- como autores del asesinato del policía armado Lucio Rodríguez, muerto en Madrid el 14 de julio de 1975.

El tercero, también sumarísimo, se celebró asimismo en Hoyo de Manzanares el 16 de septiembre, condenando a muerte a Manuel Cañaveras, María Jesús Dasca, Concepción Trisián, José Luis Sánchez-Bravo y Ramón García Sanz -miembros del FRAP-, como autores del asesinato del teniente de la Guardia Civil, Antonio Pose, muerto en Madrid el 16 de agosto de 1975.

Finalmente, un consejo de guerra sumarísimo celebrado en Barcelona el 19 de septiembre, condenó a muerte a Juan Paredes, alias Txiki, -miembro de ETA-, como autor del asesinato del cabo primero de la policía armada, Ovidio Díaz, muerto en Barcelona el 6 de junio de 1975.

El 26 de septiembre el Consejo de Ministros presidido por el Jefe del Estado, general Franco, se daba por enterado de la pena capital impuesta a cinco de los once sentencíados, y Franco ejercía la gracia de indulto en favor de los seis restantes.

En la madrugada del día 27, en el polígono de tiro de Matalagraja (Hoyo de Manzanares), un pelotón formado por números de la Policía Armada y de la Guardia Civil, fusilaba a Ramón García (27 años), José Luis Sánchez-Bravo (21 años) y José Humberto Baena (24 años). A la misma hora en las cercanías del cementerio de Sardanyola (Barcelona) era ejecutado por un pelotón compuesto únicamente por números de la Guardia Civil, Juan Paredes, Tixi (22 años), y cinco minutos después, en el patio del penal de Burgos sería fusilado An gel Otaegui (33 años).

Estas ejecuciones provocarían una ola de protesta e indignación en toda Europa que se extendió por espacio de algunas semanas: Quince países europeos (República Federal Alemana, Gran Bretaña, Bélgica, Dinamarca, Holanda, República Democrática Alemana, Francia, Suiza, Portugal, Austria, Suecia, Irlanda, Luxemburgo e Italia) retiraron temporalmente sus embajadores en Madrid, y otros dos países (Polonia y Hungría) sus representantes comerciales.

Durante varios días las capitales europeas fueron escenario de multitudinarias manifestaciones de protesta, que alcanzaron mornentos de violencia en París (con destrozos importantes en los Campos Elíseos) y Lisboa (destrucción de la embajada española).

El 1 de octubre se celebraba en la plaza de Oriente la última manifestación a la que asistiría el general Franco, en protesta por «las injerencias extranjeras».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de septiembre de 1976