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Ciencia

España se ha incorporado con retraso a la lucha anticontaminación

La conservación del ambiente en que vivimos, frente al grave deterioro que está sufriendo a todos los niveles, es el tema que ocupa al Centro Internacional de Formación en las Ciencias Ambientales, creado en Madrid, bajo auspicios de las Naciones Unidas. Su director adjunto, José María Sanz-Pastor, ha explicado a EL PAIS lo que intenta llevar a cabo el centro, afirmando que España se ha incorporado con retraso a la lucha universal contra la contaminación ambiental.

España se incorporó a la lucha contra lo que se resume bajo el término «contaminación» enviando un ministro a la Conferencia de Estocolmo -el señor López Rodó-, célebre entonces por su ejemplar utilización de la bicicleta como medio anticontaminante. También fueron enviados funcionarios del entonces Ministerio de Planificación del Desarrollo que hoy prosiguen sus trabajos desde el de la Presidencia.El centro que acaba de ser presentado en Madrid nace bajo los auspicios internacionales de la UNEP (Organismo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de Programas Ambientales). De los cinco millones de dólares que constituyen su presupuesto de lanzamiento para los primeros veinticuatro meses del centro, la UNEP ha cedido un millón, algo más de dos millones el Ministerio español de la Presidencia y el resto organismos latinoamericanos.

-¿Cuáles son los objetivos del centro?

-Estamos programando cursos generales sobre Ciencias del Ambiente, con una participación de alumnos latinoamericanos y españoles al 50 por 100. También se realizarán cursos especializados en el extranjero y cursos de doctorado. Uno de nuestros objetivos es hacer posible el doctorado en Ciencias del Ambiente.

-Existe una gran incidencia entre el tema del ambiente y las opciones políticas. Recientemente ha afirmado el secretario general de la próxima conferencia de Vancouver que la solución que se reclama a los problemas de la destrucción ambiental no es técnica sino política...

-Pero siguen haciendo falta estudios técnicos. Los estadistas y políticos que acudirán a Vancouver llevarán consigo la apoyatura de sus técnicos. Hacen falta estudios técnicos, llevados a cabo con decisión. Eso es lo que vamos a plantear en Vancouver.

-¿Y cómo tienen que ser esas decisiones políticas?

-El político tiene que darse cuenta de que hay que adoptar sacrificios. Quizá así va a perder ciertos sectores del electorado, pero va a ganar otros. El sector joven, por ejemplo la gente que tiene hoy quince, dieciséis o diecisiete años, percibe que se está destruyendo todo. Los mayores vienen a decirles que la cosa no tiene arreglo que les quedan pocos años de vida. Pero los jóvenes tienen más años de vida por delante y van a secundar la toma de actitudes políticas realizadas a favor de la conservación del ambiente.

-Siguiendo con las incidencias políticas del tema, el problema ambiental, no es el mismo en unos países que en otros, ¿cómo está presente la ideología en la lucha por la calidad de vida ambiental?

-En la Conferencia de Estocolmo sucedió, y es de prever que se repita en la de Vancouver, que el verdadero enfrentamiento no era Este-Oeste, sino ricos-pobres, o incluso Norte-Sur.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de mayo de 1976