La nueva Constitución consagra los resultados del sistema

«Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre». Con estas palabras del héroe de la independencia, el poeta José Martí, concluye el preámbulo de la nueva Constitución cubana, que consta de 12 capítulos y 141 artículos.

Sólo después de 17 años de proceso revolucionario, se vino a sustituir el viejo texto de 1940 que, reformado, sirvió hasta ahora de base jurídica al régimen castrista. Sin embargo, los avances y retrocesos de la revolución y «el choque permanente entre las formulaciones de una Constitución burguesa y las nuevas transformaciones», según palabras de Castro, hacían urgente la elaboración de un texto constitucional diferente.

La nueva Constitución define a la República de Cuba como «un Estado socialista de obreros y campesinos y otros trabajadores manuales e intelectuales». Quedan, con todo, algunos elementos del sistema de propiedad privada y en concreto se reconoce este derecho a algunos sectores de la agricultura y de los transportes, sobre los bienes adquiridos por el trabajo y se asegura la transmisión por herencia de los bienes personales.

Asamblea Nacional Popular

En el capitulo de los órganos de poder cobra especial relieve la recién creada Asamblea Nacional Popular como suprema instancia de poder y única potestad constituyente y legislativa. La Asamblea estará formada por diputados elegidos por las Asambleas locales de poder popular, designados por un período de cinco años, pero revocables en todo momento.

La nueva Asamblea Nacional elegirá. a su vez, al Consejo de Estado y éste a un presidente —que será al mismo tiempo Jefe del Estado y del Gobierno—, a un vicepresidente primero, a otros cinco vicepresidentes y a un secretario.: La Asamblea Nacional Popular se reunirá durante dos períodos ordinarios de sesiones al año. Las 'sesicinesde carácter extraordinario deberán ser solicitadas por, al menos, un tercio de los miembros o a instancias del Consejo de Estado.

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Internacionalismo proletario

Las bases internacionales que sustentan al Estado cubano, y que son un fiel reflejo de la proyección exterior que la revolución tuvo desde sus comienzos, quedan también reflejadas en la nueva Constitución.

Su expresión, invocada recientemente por Fidel Castro en el XXV Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, tiene un especial significado en el con texto del deterioro de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, a consecuencia de la guerra de Angola. El mismo día de la clausura del PC cubano, Fidel Castro se dirigía a un millón de personas, en respuesta a las palabras acusadoras de Gerald Ford, para justificar la política exterior cubana, basada en principios «con los cuales no se puede negociar».

En el artículo 12 de la Constitución de la República de Cuba hace suyos los principios del internacionalismo proletario. Se condena todo tipo de «intervención imperialista», se defiende la «legitimidad de las guerras de liberación» y se expresa la solidaridad de Cuba con los pueblos del Tercer Mundo.

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