Inscripciones de jugadores al límite por el techo salarial

Barcelona, Betis y Almería no han podido registrar sus fichajes ni a los futbolistas renovados por vulnerar el control económico

Joaquín conduce el balón en el último amistoso del Betis ante la Fiorentina.
Joaquín conduce el balón en el último amistoso del Betis ante la Fiorentina.AFP7 vía Europa Press (AFP7 vía Europa Press)

El futbolista más veterano de LaLiga, Joaquín Sánchez (41 años), un símbolo del beticismo y uno de los emblemas más carismáticos del campeonato, aún no ha sido inscrito para poder ser alineado en la primera jornada. El Betis solo tiene a 18 jugadores disponibles para afrontar el primer partido de la competición, el próximo lunes ante el Elche, al no haber podido registrar sus fichajes (Luiz Felipe, Luiz Henrique y Willian José), ni a los jugadores renovados (Bravo, Joaquín, Guardado y Camarasa) por rebasar el límite salarial que establece el control económico de la patronal.

El Barcelona vive un calvario similar. No ha podido registrar aún a sus fichajes (Kessié, Christensen, Raphinha, Koundé y Lewandowski) ni a los renovados Dembélé y Sergi Roberto. El Almería, por su parte, solo tiene inscritos a 16 futbolistas antes de recibir el próximo domingo al Real Madrid. Estos tres clubes escenifican el huracán económico que se ha desatado sobre buena parte del fútbol profesional, incapaces de haber ajustado sus cuentas. El problema se veía venir. La pasada primavera, fuentes de LaLiga deslizaban que algo más de una decena de equipos rebasaban el límite salarial e incumplían el control económico, impuesto en 2013 para evitar los gastos irracionales de los equipos.

De forma simplificada, para fijar el límite salarial de cada club, LaLiga audita los ingresos en abonos, taquillas y patrocinios de cada entidad. Además, se realiza una media de los beneficios por traspasos de los últimos tres años. A estos ingresos, LaLiga resta los gastos estructurales de cada club (los no deportivos como créditos, sueldo del personal no deportivo o instalaciones) y la diferencia fija la masa salarial de cada uno de ellos, destinada al sueldo de la primera plantilla, cuerpo técnico, filial y cantera.

Los clubes arrastran estos problemas por su menor capacidad para generar ingresos desde que la pandemia del coronavirus irrumpiera en el curso 2019-20. La crisis se agravó con el estancamiento de una actividad básica en anteriores años como era la venta de jugadores en el mercado de fichajes. Las previsiones de la patronal establecen que hasta la temporada que viene no comenzará a normalizarse la situación.

El pasado curso, la firma con el fondo CVC permitió paliar en parte la delicada situación. Se trató de una línea de crédito por la que los clubes recibirán 2.100 millones de euros a devolver a bajo interés durante 40 años a cambio de algo menos del 9% de los beneficios de LaLiga en los próximos 50 años.

Sin embargo, solo un 15% de este dinero se podía dedicar a la primera plantilla. El Betis, como muchos otros clubes, se gastó el verano anterior todo el dinero del fondo CVC que podía destinar a fichajes y masa salarial. Desde el pasado mes de junio necesitaba unos 25 millones de euros para poder cuadrar su límite salarial. El equipo andaluz, campeón de Copa y quinto clasificado, lo fio todo al traspaso de algunos de sus jugadores para cuadrar cuentas. Estas ventas no han llegado y ahora trabaja duro para encontrar dinero debajo de las piedras y poder inscribir a todos sus jugadores para el inicio liguero. No lo tendrá fácil, aunque LaLiga permite el registro de jugadores hasta el día del partido, lo más probable es que el conjunto andaluz inicie la competición con la plantilla incompleta. En un caso parecido se encuentran el Barcelona y el Almería. El Betis, como el Barça, ha pensado incluso en activar una palanca financiera hipotecando a cinco años sus ingresos por abonos y venta de entradas. Una propuesta que está pendiente de la validación de la propia patronal. El Almería, que todavía no ha registrado a Kaiky, Milanovic, Pozo, Guedes, Babic, Pacheco y Mendes, lo fía todo a la venta de su delantero Sadiq para cuadrar su balance mientras ficha a Lao Baptistao.

Barcelona, Betis y Almería confían en tener a todos sus jugadores inscritos el 31 de agosto, cuando las plantillas deben quedar confirmadas por el cierre del mercado. Traspasos, palancas financieras y revisión de contratos son las fórmulas para conseguir este objetivo. Mientras tanto, muchos ejecutivos de clubes de LaLiga están sudando tinta para cuadrar sus cuentas.

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