Stephen Curry guía a los Warriors a su sexta final de la NBA en ocho años

El equipo de San Francisco elimina a los Dallas Mavericks de Luka Dončić por la vía rápida

Stephen Curry entra a canasta mientras Maxi Kleber intenta taponarle en el quinto partido de la final de la Conferencia Oeste de la NBA.
Stephen Curry entra a canasta mientras Maxi Kleber intenta taponarle en el quinto partido de la final de la Conferencia Oeste de la NBA.Thearon W. Henderson (AFP)

Golden State Warriors es el equipo más dominante de la NBA en la última década. Y Stephen Curry, su líder. El equipo de San Francisco logró ayer su pase a la final de la NBA. Es la sexta del equipo en los últimos ocho años. Los Warriors han resuelto la eliminatoria contra los Dallas Mavericks de Luka Dončić por la vía rápida, con un 4-1. El partido perdido les permitió celebrar ayer su clasificación en casa, en un Chase Center abarrotado y bullicioso.

El quinto partido de la serie no tuvo mucha historia (120-110). Tras los despistes de algunos encuentros anteriores, los Warriors salieron dispuestos a dominar desde el principio y dejaron patente su superioridad, como han hecho durante toda la final de la Conferencia Oeste. No solo cuentan con Curry, un jugador que está marcando una época, sino que tienen un grupo completo y bien engrasado, capaz de imprimir un ritmo terrorífico al partido y de combinar los lanzamientos desde fuera y el juego interior como ningún otro equipo de la NBA.

Curry, Draymond Green y Klay Thomson han ganado tres anillos juntos y han llegado, con la próxima, a otras tres finales. El de este jueves ha sido su sexto título de la Conferencia Oeste en ocho años, los anteriores cinco ganados de forma consecutiva entre 2015 y 2019. Durante todo ese tiempo el equipo ha estado dirigido por Stephen Kerr, un gran triplista con cinco títulos como jugador de la NBA, tres de ellos al lado de Michael Jordan en los Bulls de Chicago. Ahora, como entrenador, si se impone en la final puede hacer que los Warriors logren su séptimo título y deshagan el empate con los Bulls como el tercer equipo más laureado de la NBA, solo por detrás de los Lakers y los Celtics, empatados a 17 títulos. Los Celtics tienen este viernes la oportunidad de convertirse en los otros finalistas. Ganan por 3-2 a los Miami Heat en su semifinal y juegan en casa.

Aunque ayer no tuvo su mejor día, el esloveno Luka Dončić, de 23 años, ha peleado admirablemente por mantener a su equipo a flote en toda la serie. Pese a sus sobresalientes actuaciones individuales, se ha visto impotente ante la fortaleza del rival. Ha dejado algunos récords personales, pero el baloncesto es un juego de equipo.

Curry no solo juega, sino que hace jugar. El máximo triplista de la historia de la NBA, capaz de anotar como pocos, se dedicó este jueves a dar un recital de asistencias en un partido jugado a fuerte ritmo, en el que los ataques se impusieron a las defensas. En la primera mitad logró únicamente 5 de los 69 puntos de su equipo, pero dirigió el juego y repartió siete asistencias. Acabó con 15 puntos y recibió el trofeo al mejor jugador de la final de la Conferencia Oeste.

Los de San Francisco se fueron al descanso con 17 puntos de ventaja (69-52) y la sensación de que habían hecho los deberes. Son el equipo que mejor acaba los partidos, así que la remontada parecía una misión imposible. A los Warriors les bastaba con administrar su ventaja. No se conformaron con eso y la fueron ampliando en un partido en que Thompson, con 32 puntos gracias a su puntería desde la línea de 3, fue el máximo encestador, por delante de los 28 de Dončić. Curry acabó con 15.

Un parcial de 15-2 a favor de los de Dallas al final del tercer cuarto, por obra y gracia de Dončić, les dejó a 10 puntos (94-84) e hizo soñar a los Mavericks por un momento. Solo era un espejismo. Los Warriors apretaron el acelerador, aumentaron de nuevo su ventaja hasta hacerla insalvable. Curry y Dončić se fueron al banquillo. Cuando quedaba aún un minuto y medio, los empleados de la NBA ya empezaron a sacar los trofeos de campeón de la Conferencia Oeste. Los de California lograron cómodamente el partido (120-110) y la clasificación para la final de la NBA.

Un equipo nacido en Filadelfia

La final que jugarán los Golden State Warriors contra los vencedores de la eliminatoria entre los Celtics de Boston y los Miami Heat será la duodécima que juegue el club. Los Warriors han ganado 6 de las 11 finales que han disputado hasta ahora, pero las dos primeras fueron títulos para la ciudad de Filadelfia, donde nació la franquicia. En Filadelfia, los Warriors eligieron en el draft o selección de novatos de 1959 al pívot Wilt Chamberlain, que anotó 100 puntos ante los New York Knicks en un partido de 1962, un récord imbatible para la historia.

Los Filadelfia Warriors, campeones en 1947 y 1956, se mudaron desde la ciudad de Pensilvania a la costa Oeste en 1962 sin Chamberlain y se convirtieron primero en los San Francisco Warriors, primero, y en los Golden State Warriors, después. Con la denominación actual, lograron el anillo de campeones en 1975 y luego vivieron una travesía del desierto hasta la generación actual. Los Stephen Curry y compañía se proclamaron campeones de la NBA en 2015, 2017 y 2018. Los principales jugadores del equipo buscarán hora su cuarto anillo.


Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Sobre la firma

Miguel Jiménez

Corresponsal jefe de EL PAÍS en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de Economía y Negocios, subdirector y director adjunto y en el diario económico Cinco Días, del que fue director.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS