Los Warriors acarician la final de la NBA tras vencer a los Mavericks de Doncic por tercera vez

El equipo de Stephen Curry vence a los de Dallas (100-109) pese a los 41 puntos del esloveno

Stephen Curry, de Golden State Warriors, lanza a canasta con la oposición de Spencer Dinwiddie, de Dallas, en el partido de este domingo.
Stephen Curry, de Golden State Warriors, lanza a canasta con la oposición de Spencer Dinwiddie, de Dallas, en el partido de este domingo.Ron Jenkins (AFP)

Nunca un equipo de la NBA ha logrado remontar una desventaja de tres partidos a cero. Ni en la final, ni en las finales de conferencia, ni en las eliminatorias previas. Así que sería casi milagroso que los Dallas Mavericks de Luka Doncic consigan eliminar a los Golden State Warriors, que en la noche de este domingo en Estados Unidos (madrugada en España) han conseguido el 3-0 tras vencer en Dallas por 100-109.

Golden State Warriors es el equipo más regular de la NBA en la última década. Stephen Curry, Draymond Green y Klay Thomson han ganado tres anillos juntos y han llegado a otras dos finales, siempre con Steve Kerr como entrenador. Si, como todo apunta, logran imponerse a Dallas, este sería su sexto título de la Conferencia Oeste en ocho años, los anteriores cinco ganados de forma consecutiva entre 2015 y 2019. Eso sí, llevan dos años sin ganar en su Conferencia o, lo que es lo mismo, sin ir a la final de la NBA contra el campeón del Este.

En el primer cuarto, falló la puntería desde la línea de tres. Hubo una serie interminable de triples consecutivos fallados en los dos aros. Y cuando el tiro exterior no funciona, los Warriors, con un juego interior mucho más poderoso, llevaban las de ganar.

Con todo, Luka Doncic sostuvo al equipo, incluido uno de sus triples estratosféricos sobre la bocina que dejó el primer parcial con una desventaja de solo tres puntos (22-25). El esloveno de 23 años era ya el mayor anotador, con 10 puntos.

El segundo cuarto empezó con el descanso habitual para Doncic y Curry, las estrellas de los dos equipos. Dallas lo aprovechó mejor y cuando los dos volvieron a la cancha a mitad del segundo cuarto los Mavericks, se habían colocado 5 puntos por encima con un Spencer Dinwiddie muy inspirado todo el partido (acabó con 26 puntos) y un Brunson que iba recuperando la puntería (cerró la noche con 20 puntos). En los Warriors, Thompson no estaba muy acertado y Green parecía fuera de sitio. Hasta tuvo un par de encontronazos con los árbitros en los que parecía estar pagando la impotencia de ver que nada le salía bien.

Hasta ese momento, Curry no estaba tampoco en su mejor día, pero un día discreto suyo es mejor que uno bueno casi de cualquiera. Es el máximo triplista de la historia de la NBA aunque el mayor porcentaje de acierto lo conserva curiosamente su propio entrenador, Steve Kerr (campeón de la NBA como jugador cinco veces, tres con los Chicago Bulls de Michael Jordan y dos con San Antonio Spurs). Dos triples suyos volvieron a poner a su equipo por delante y a él con 16 puntos en su cuenta personal. Al descanso se llegó con 47-48 a favor de los de San Francisco.

Doncic acabó la primera mitad con 15 puntos y 7 rebotes. Tampoco terminaba de estar cómodo. La defensa de los Warriors se lo ponía difícil con ayudas continuas, consciente de que siempre es el hombre de los Mavericks a vigilar. Y eso pareció afectar a su puntería, pues falló también tiros sin oposición de los que suele asegurar.

Las cosas no pintaban muy bien para los de Dallas en el tercer cuarto. Green y Curry estaban algo cargados de faltas, pero los Golden State Warriors empezaron a funcionar como ese equipo rápido e imparable que mueve el balón en ataque a toda velocidad y combina a la perfección el tiro exterior con el juego en la zona. Curry mantenía el control del partido, Kevon Looney y Andrew Wiggins dominaban el rebote y el propio Wiggins (27 puntos al final del partido) y Thompson (19) sumaban en ataque.

Jason Kidd, entrenador de los Mavericks, no encontraba soluciones. El equipo de su ciudad natal se escapaba. A la desesperada, hasta llegó a sentar a Doncic, por si se repetía la dinámica del segundo cuarto, pero fue en vano.

El orgullo de Doncic

Al último cuarto de partido se llegó con una diferencia de 10 puntos a favor del visitante. Si a eso se suma que los Warriors son el equipo que mejor acaba los partidos, no había motivos para el optimismo. En el segundo partido, a los californianos les bastó jugar bien el último cuarto para ganar. Esta vez les bastaba con no estropearlo. Y no lo hicieron. Kerr se permitió incluso dar algo de descanso a Curry. Doncic sacó su orgullo, peleó hasta el final, anotó (acabó con 41 puntos), dio asistencias, cogió rebotes, provocó faltas en ataque, pero no fue suficiente. Curry, de vuelta a la cancha, se encargó de marcar el ritmo que le interesaba. Acabó dando un recital.

El equipo de San Francisco acaricia la final de la NBA. Tiene que ganar un partido más. Nunca un equipo con 3-0 abajo ha sido capaz de encadenar cuatro victorias para darle la vuelta a una eliminatoria. Parece misión imposible hasta para Luka Doncic. Todo apunta a que los de Dallas tendrán que seguir esperando. No llegan a una final de la NBA desde 2011, cuando ganaron el anillo con el que ahora es su entrenador, Jason Kidd, como base y con el alemán Dirk Nowitzki como estrella. Este domingo, con sus 31 puntos, Curry, de 33 años, ha superado a Nowitzki como undécimo jugador que ha marcado más de 30 puntos en más partidos de eliminatorias en la historia de la NBA. Lo ha hecho 46 veces. Nowitzki perdió ayer otro récord: Luka Dončić ya es el jugador de Dallas que más veces ha superado los 40 puntos en una eliminatoria.

La final de la Conferencia Este (o lo que es lo mismo, la otra semifinal de la NBA) vive este lunes por la noche su cuarto partido, después de la dura derrota sufrida este sábado por los Celtics de Boston en su parqué ante los Miami Heat, liderados por un poderoso Bam Adebayo. La eliminatoria está 2-1 a favor de los de Florida. Este martes llega el cuarto partido de la final del Oeste. Veremos si el último.

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Sobre la firma

Miguel Jiménez

Corresponsal jefe de EL PAÍS en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de Economía y Negocios, subdirector y director adjunto y en el diario económico Cinco Días, del que fue director.

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