El festín de Adebayo da la victoria a los Miami Heat en Boston

Los de Florida se imponen a los Celtics (103-109) pese a la lesión de su estrella, Jimmy Butler

Bam Adebayo, de los Miami Heat, con el balón frente a Marcus Smart, de los Celtics, en el tercer partido de la final de la Conferencia Oeste.
Bam Adebayo, de los Miami Heat, con el balón frente a Marcus Smart, de los Celtics, en el tercer partido de la final de la Conferencia Oeste.CJ GUNTHER (EFE)

A Edrice Femi Adebayo su madre le puso de apodo Bam Bam por el personaje de los Picapiedra, el niño más fuerte del mundo. La fuerza que apuntaba de pequeño le ha convertido en uno de los mejores defensores de la NBA. Pero Bam Adebayo es mucho más que fuerza bruta. Es un jugador capaz de ganar el concurso de habilidades de la NBA con sus 2,06 metros de altura y promedia 19 puntos por partido en la temporada regular con los Miami Heat. En los dos primeros partidos de la eliminatoria con los Celtic había estado casi desaparecido. Este sábado por la noche, cuando todas las miradas estaban puestas en Jimmy Butler, Adebayo reapareció y se dio un festín. Los Heat se colocan 2-1 en la final de la Conferencia Este gracias a su victoria en Boston (103-109).

Intimidador en defensa, seguro en los lanzamientos, subiendo el balón cuando hacía falta y hasta con alguna asistencia de lujo, se hizo dueño del partido y ya en el primer cuarto sumó 12 puntos. Se le veía seguro, se ofrecía, desbordaba. Pese a que Butler solo aportó 3 puntos, el equipo de Miami le metió 39 puntos en el primer parcial a los Celtics, una cifra casi humillante para el que se supone que es el mejor equipo defensivo de la NBA. El parcial de 39-18 no dejaba el partido sentenciado, pero ponía las cosas muy cuesta arriba a los de Boston.

La exhibición de Adebayo se veía acompañada, además, por una puntería tremenda desde más allá de los 7,24 metros. Todo lo contrario que en el segundo partido, cuando el festival de triples cayó del lado de Boston.

Pese a jugar en casa, los Celtics no llegaron a sentirse cómodos sobre el peculiar parqué del TD Garden en toda la primera mitad. Apretaron los dientes en defensa y eso, unido al descanso que Erik Spoelstra le dio a Butler y Adebayo, permitió contener la hemorragia. Aunque Adebayo volvió a la cancha y dejó unos cuantos detalles más, un parcial final de 8-0 permitió a los Celtics ganar 29-23 el segundo cuarto e irse al descanso 47-62 abajo.

Jimmy Butler se quedó en la enfermería en el descanso, Había jugado 19 minutos, por debajo de su nivel, y una inflamación de la rodilla le impedía volver a la cancha para la segunda mitad. En cualquier otro partido, eso quizá habría supuesto la derrota del equipo de Florida. Pero no este sábado. Los Heat resistían como podían, con Adebayo como líder (acabó el partido con 31 puntos, 10 rebotes y 6 asistencias), acompañado por P. J. Tucker (17 puntos), Max Strus (16) y Kyle Lowry (11).

Ime Udoka, el entrenador de los Celtics, hijo de nigerianos y que fue capitán de la selección nigeriana, no encontraba soluciones frente a Adebayo (también de padre nigeriano, aunque optó por la selección estadounidense y ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Tokio). El jugador de 24 años, que debutó con los Heat en 2017 después de solo un curso de universidad con los Wildcats (Gatos Monteses) de Kentucky, ya fue la pesadilla de los Celtics en la burbuja de 2020 en Orlando, cuando la pandemia forzó a terminar allí la temporada.

Cerca del milagro

Un triple de Marcus Smart en la mitad del tercer cuarto hizo creer a los de Boston que era posible. Smart se había retirado a los vestuarios unos minutos antes, cuando Kyle Lowry le cayó encima al tiempo que se doblaba el tobillo. Las imágenes y su cojera hasta hacían temer un adiós a la temporada, pero unos minutos después las pantallas del Garden le mostraron probándose en los pasillos de los vestuarios para después volver a la cancha para delirio del público.

Pese a ese triple, Smart no estaba a su nivel, como tampoco lo estaba Jayson Tatun, el mejor anotador de los Celtics en los dos primeros partidos de la final de la Conferencia Este, que se juega al mejor de siete y da acceso a la final de la NBA. Tatum se quedó ayer en 10 puntos. Con todo, la fe de los Celtics y el espectacular partido de Jaylen Brown, que se echó el equipo a cuestas y acabó con 40 puntos, pusieron la remontada al alcance de la mano. Los Celtics llegaron a situarse solo un punto por debajo a falta de 2:40 minutos de partido. Un triple de Max Strus y una canasta inverosímil, cómo no, de Adebayo impidieron el milagro.

A los Celtics les condenaron las constantes pérdidas de balones, en parte por torpezas propias y en parte por la presión de los de Miami. Al baloncesto es un juego en que el ataque supera una y otra vez a la defensa, pero en el que las buenas defensas ganan partidos. Boston y Miami están entre los que mejor defienden del campeonato, pero los Celtics lo olvidaron en el primer cuarto, cuando Adebayo impuso su ley. De los cuatro cuartos, Miami solo ganó ese, el primero. Le bastó para llevarse el partido.

En la Conferencia Oeste, los Golden State Warriors de Stephen Curry ganan 2-1 a los Dallas Mavericks del esloveno Luka Dončić. Este domingo a las 18.00, hora de San Francisco (3.00 de la madrugada, hora peninsular española) juegan el cuarto partido.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Sobre la firma

Miguel Jiménez

Corresponsal jefe de EL PAÍS en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de Economía y Negocios, subdirector y director adjunto y en el diario económico Cinco Días, del que fue director.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS