Jimmy Butler arrolla a los Celtics en el primer partido de las finales del Este de la NBA

El escolta de los Miami Heat culmina un partido histórico y castiga a la defensa de Boston, mermada por las ausencias de Marcus Smart y Al-Horford

Jimmy Butler, de blanco, se dirige hacia el aro esta madrugada ante la defensa de Jayson Tatum (Boston Celtics).
Jimmy Butler, de blanco, se dirige hacia el aro esta madrugada ante la defensa de Jayson Tatum (Boston Celtics).Jasen Vinlove (USA TODAY Sports)

Dos minutos y 45 segundos tardaron los Heat en anotar su primera canasta. Por entonces, el runrún de la grada ya retumbaba en las paredes del American Airlines Center, una muestra del carácter de una afición, la de Miami, marcada por la exigencia y el consumo rápido de estímulos, síntoma también de un nuevo tiempo. Ahí, en esa prisa forzada por el ritmo de la gran ciudad, Jimmy Butler ha encontrado su armonía. El escolta, criado en Tomball, un distrito a las afueras de Houston (Texas), es el líder indiscutible de los de Florida. Anoche, en una muestra más, anotó 41 puntos, que acompañados por nueve rebotes, cinco asistencias, cuatro robos de balón y tres tapones, sellaron el primer golpe ante los Boston Celtics (118-107) en las finales de la Conferencia Este.

Los de Ime Udoka, ayer de verde, como marca su histórica tradición, salieron ante la marea blanca del pabellón sin dos de sus piezas principales: Marcus Smart y Al-Horford. El primero, lastrado por un dolor en el pie derecho tras el séptimo partido ante los Milwaukee Bucks, disputado hace tan solo 48 horas, no se pudo recuperar a tiempo, aunque se le espera para el segundo encuentro de la eliminatoria. Horford, en cambio, preocupa más, pues se encuentra confinado a causa del coronavirus y podría perderse varios partidos.

En el otro frente, los Heat sí contaron con todos sus efectivos. Imprescindible en una plantilla coral como pocas. Más aún si cabe desde la fuerte discusión en pleno partido ante los Warriors, todavía en temporada regular. Por aquel entonces se habló de vestuario roto, de escisión. Desde entonces, los de Erik Spoelstra han tomado velocidad de crucero —15 victorias y seis derrotas— y, haciendo menos ruido que el resto, se han plantado en las finales de conferencia por quinta vez en diez años.

Tras idas y venidas en el marcador, generalmente dominado por los Celtics, Butler se echó el equipo a la espalda en el tercer acto y enseñó el camino de la victoria a sus compañeros. El tejano, criticado en ocasiones por su carácter, difícil de acoplar con quien no se ajuste a sus exigencias, solo ve en la victoria el posible desenlace a su trabajo, plagado de horas y horas en el gimnasio. Así ha sido desde joven, cuando tuvo que buscarse la vida después de que sus padres renegaran de él —su padre abandonó la familia cuando era un niño y su madre le echó de casa cuando tenía 13 años—.

Con el tiempo, Butler forjó un sólido desempeño sobre la pista y fue drafteado por los Chicago Bulls en 2011. Allí entabló una amistad con Pau Gasol que todavía perdura, pero sobre todo afianzó su carrera en la NBA —seis veces all star—. En 2019, tras un paso fallido por Philadelphia, Butler aterrizó en Miami para liderar la aclamada “cultura heat” bajo las órdenes de Spoelstra. Allí, el escolta encontró su sitio y, tras alcanzar las finales de 2020 ante los Lakers, pretende repetir hazaña este curso, esta vez con mejor suerte.

Para ello, Butler cuenta con la ayuda de Bam Adebayo y Tyler Herro, suplente por excelencia del campeonato. Ayer, ante un Jayson Tatum demasiado solo en ataque (29 puntos), los de Spoelstra castigaron con saña a unos Celtics que deberán recuperar el tono de su última eliminatoria ante los Bucks si quieren llegar al TD Garden el próximo sábado con la eliminatoria igualada a uno. De lo contrario, habrá mucho que remar.

Cuenta atrás para el ‘draft’

Minutos antes del partido entre Boston y Miami, a más de 2.000 kilómetros de allí, en el McCormick Place de Chicago, el centro de convenciones más grande de Estados Unidos, se celebró la lotería del draft de la NBA 2022. Esta ceremonia, que se organiza de forma anual desde 1985, establece el orden en el que las franquicias eligen a los jóvenes que aspiran a entrar en la liga desde el baloncesto universitario o desde otros países.

Esta vez el azar sonrió a Orlando, que tendrá la primera elección del draft el próximo 23 de junio. Los Magic, vecinos en Florida de los Heat, no gozaban de este privilegio desde 2004, cuando seleccionaron a Dwight Howard en primera posición. Las otras dos ocasiones en las que tuvieron el primer pick (elección), los Magic reclutaron a Shaquille O’Neal (1992) y Chris Webber (1993), miembros del Salón de la Fama tras sus retiradas.

Por detrás de Orlando, proyectarán su futuro los Oklahoma City Thunder, los Houston Rockets y los Sacramento Kings. Todo indica que entre ellos estará el devenir de los tres jugadores con mayor proyección de esta edición: Chet Holmgren (20 años, Universidad de Gonzaga), Jabari Smith Jr. (19 años, Universidad de Auburn) y Paolo Banchero (19 años, Universidad de Duke).

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Sobre la firma

Daniel Arribas

Es periodista en EL PAÍS desde 2021. Ha publicado reportajes en la sección de Madrid y en las páginas de fin de semana. Ahora es redactor de Deportes, donde cubre competiciones de baloncesto, tenis, ciclismo y otras disciplinas. Antes trabajó en El Mundo y Ogilvy.

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