MUNDIAL DE MOTOCICLISMO

La vuelta de MotoGP: test para todos y dos semanas de confinamiento en Jerez

El Mundial de motociclismo se retomará a medidados de julio con dos carreras en el circuito andaluz y todo el ‘paddock’ aislado en una burbuja

Márquez, Quartararo y Miller, en la última carrera de MotoGP, celebrada en Valencia el pasado noviembre,
Márquez, Quartararo y Miller, en la última carrera de MotoGP, celebrada en Valencia el pasado noviembre,Heino Kalis / Reuters

Mientras MotoGP espera el sí del Consejo Superior de Deportes, la empresa organizadora del campeonato del mundo, la española Dorna, ultima los detalles para poder retomar la competición la segunda quincena de julio con dos grandes premios consecutivos en el circuito de Jerez. Las precauciones serán máximas. De hecho, Dorna ha preparado un protocolo –también pendiente de aprobación– con el que pretende aislar durante dos semanas a todo el persona del paddock, que irá del hotel al circuito y viceversa. La situación en Europa todavía obliga a ello para no poner en riesgo el resto del campeonato, cuyo calendario debería hacerse público la semana próxima y que previsiblemente constará al menos de 10 citas.

El riguroso protocolo establece que todos los pilotos deberán visitar al médico antes de viajar. “Y si el médico decide que ese deportista necesita hacerse un test, se lo hará antes de esa primera carrera que se celebrará en España”, explica el CEO de Dorna, Carmelo Ezpeleta, en una nota remitida este miércoles. Y añade que, además, habrá un test obligatorio para todos aquellos que vayan a acceder al paddock y una serie de medidas de obligado cumplimiento dentro del circuito, donde habrá controles diarios, se habilitarán zonas para comer y se exigirá aislar a los miembros de los equipos, que no deberán tener contacto unos con otros, tampoco lo deberá haber entre los trabajadores del circuito y toda la gente del Mundial, la población itinerante que se desplazará de una carrera a otra por distintos países europeos.

Así pues, las dos primeras carreras –y las que vengan a continuación siempre que no se flexibilicen las medidas de seguridad en los distintos países– se convertirán en dos semanas de estricto confinamiento en la ciudad de Jerez, donde habrá unos entrenamientos previos al gran premio de España, que será del 17 al 19 de julio, y donde a la semana siguiente, del 24 al 26 de julio, tendrá lugar el gran premio de Andalucía, una cita expresamente organizada por la especial situación que se vive como consecuencia de la pandemia y la obligada cancelación de un buen puñado de eventos en Alemania, Holanda, Finlandia, Gran Bretaña, Japón o Australia.

Todas las personas implicadas de alguna manera u otra con el campeonato de motociclismo deberán respetar esas medidas. Irán del hotel al circuito y del circuito al hotel, cada día, desde que lleguen a Jerez, la mayoría el lunes 13 de julio, si no antes, y hasta el lunes 27, cuando dejen la ciudad. Ni restaurantes, ni bares, ni tiempo de ocio. Ningún contacto más allá del grupo de trabajo con el que compartirán su día a día. Parece una quimera, pero se pedirá coherencia y máximo respeto a los equipos. “Puede que alguien salga a cenar fuera de su hotel, pero se les exige que sean prudentes. Nos jugamos todos mucho especialmente en las dos primeras carreras”, indican fuentes de Dorna.

“Hemos elaborado un protocolo bien definido después de trabajar en colaboración con los ministerios de Deportes de los distintos países que visitaremos para saber qué podremos y qué no hacer en cada lugar”, explica Ezpeleta, que añade: “Queremos aislar al paddock”. No se desplazarán a las carreras más de 1.300 personas, además el número de miembros de cada equipo está controlado por Dorna: los equipos oficiales de MotoGP podrán desplazar a cada gran premio a 45 personas –Suzuki movía habitualmente a unas 50 personas aproximadamente, Honda, a unas 60–; 30, los equipos privados; solo 20 los equipos de Moto2 y 12 los de Moto3.

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