Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Tri en tiempos de elecciones: del futbolista que se opuso al PRI a la candidatura del ‘Cuau’

Cada doce años, el Mundial de fútbol y las elecciones presidenciales mexicanas coinciden. Félix Fernández apoyó a la izquierda en dos comicios (1988 y 1994) cuando aún era jugador profesional

Los futbolistas Félix Fernández y Miguel 'Piojo' Herrera.
Los futbolistas Félix Fernández y Miguel 'Piojo' Herrera.

Félix Fernández (Ciudad de México, 1967) era el único futbolista intranquilo en la visita al presidente de México. Carlos Salinas de Gortari, mandatario en el cargo, invitó a la selección de fútbol para desearles suerte y abanderarlos antes del Mundial de 1994. Seis años antes, el portero Fernández había hecho público su apoyo a la oposición encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, después de sus juegos iba a los actos de campaña. En las elecciones presidenciales de 1988 rechazó el triunfo de Salinas al señalar que hubo un fraude electoral. Ahí estaba el guardameta, con un balón en sus manos con dedicatoria al presidente.

“Fue una especie de sentimientos encontrados sumamente fuertes. Me tocó entregarle un balón por todos y fue un choque bastante fuerte. Sería muy tonto sabotear eso y simplemente cumplimos el protocolo”, comenta a EL PAÍS Félix Fernández, antiguo meta del Atlante en los noventas. “Nunca dejé de ver a Carlos Salinas como un presidente que de alguna forma usurpó al poder”, menciona. Tras las turbulentas elecciones de 1988, dos años después se creó un organismo autónomo para dar certidumbre en los comicios, el Instituto Federal Electoral (ahora INE).

Cada doce años las elecciones mexicanas coinciden con el Mundial de fútbol. En 2006, por ejemplo, el día para elegir presidente coincidió con los partidos de cuartos de final; en 1994 el sufragio se realizó dos meses después de la Copa del Mundo. Este año, el cierre de campañas será el próximo miércoles 27 mismo día en que el Tri define su pase a octavos de final contra Suecia (10.00 am, hora de la capital mexicana). En caso de pasar, el combinado jugaría el 2 o el 3 de julio, días después de los comicios. Por momentos, el rendimiento del seleccionado ha abarcado la atención en la recta final de las campañas.

La familia Fernández Christlieb, reputada en la docencia en México, era contraria al Partido Revolucionario Institucional (PRI). El tío de Félix, Adolfo Christlieb, fue uno de los fundadores del Partido Acción Nacional (PAN). Eran tiempos en los que el PRI, el partido oficialista, copaba los comicios electorales. El futbolista fue educado bajo los principios católicos y fue en el bachillerato cuando se decantó por apoyar a la izquierda. “En el 88 estuve en el cierre de campaña con Cuauhtémoc Cárdenas y en el 94 ya era muy apegada mi pasión por el ingeniero”, refiere el también pedagogo de la UNAM.

Félix Fernández aprovechó su figura como futbolista para apoyar a Cárdenas. “Por supuesto que no era bien visto, en el fútbol era visto como algo muy atípico, en donde se solía estar muy de acuerdo con el Gobierno, en la que normalmente había favores y reciprocidad”, explica el comentarista que trabaja para la cadena Univisión. Los gobernantes mexicanos han aprovechado la imagen del seleccionado nacional para destacar la unión en el país y, por supuesto, hacer proselitismo.

Desde Félix Fernández, ningún futbolista mexicano ha participado activamente durante unas elecciones presidenciales. En 2006, el delantero del Tri, Francisco Fonseca, participó en la campaña ‘Por un México ganador’ del panista Felipe Calderón, quien se postuló para presidente. En 2015, durante el proceso para definir al Congreso, los seleccionados Oribe Peralta y Marco Fabián escribieron unos tuits a favor del Partido Verde. “¡Arriba México! Antes que nada… ¡vámonos a votar! Después a ver a @Miseleccionmx Quiero un #MéxicoVerde, #PonteDeVerde”, se leía. El seleccionador en ese momento, Miguel Piojo Herrera, también escribió “los verdes sí cumplen” justo el día de las elecciones. El Tribunal Electoral multó al partido político al considerarlo propaganda por siete millones de pesos (348.000 dólares). “El futbolista prefiere no meterse en apuros y hoy en día mucho menos por la repercusión que tiene cualquier declaración”, opina Fernández.

Missael Espinoza, Fernández (con camiseta), Enrique Borja y Benjamín Galindo durante la Copa del Mundo de 1994.
Missael Espinoza, Fernández (con camiseta), Enrique Borja y Benjamín Galindo durante la Copa del Mundo de 1994.

Casos distintos son los exfutbolistas que han entrado a la política. Cuauhtémoc Blanco, en 2015, ganó la alcaldía de Cuernavaca y ahora busca ser gobernador del Estado de Morelos. Adolfo Ríos, quien fuera portero del América, quiere ser alcalde de la ciudad de Querétaro y Manuel Negrete, galardonado con el premio a mejor gol en los Mundiales, es candidato de la alianza conformada por el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano para la alcaldía de Coyoacán en la capital mexicana.

En marzo de 1994 fue asesinado el candidato del PRI a la presidencia, Luis Donaldo Colosio. “La selección mexicana se trató de utilizar como herramienta política para que [Ernesto] Zedillo ganara simpatizantes”, dice Fernández en referencia al aspirante que tomó el lugar. Antes de viajar a Estados Unidos para disputar la Copa del Mundo, el equipo de campaña del partido en el poder solicitó visitar al Tri en su concentración. Fernández encabezó una protesta frente a su entrenador, Miguel Mejía Barón. “Si va a venir que vengan los demás candidatos. O que no venga nadie”, le pidió. El seleccionador, para evitar mayor ruido, restringió todo tipo de visitas.

Las represalias llegaron a Félix Fernández después de aquel Mundial en donde fue suplente. Tuvo una cirugía de rodilla que le impidió jugar por un tiempo y, cuando era tiempo de volver con Atlante, empezó a recibir recomendaciones. “Me invitaron dentro del equipo a que ya no diera mi postura política, para que me callara. El entrenador [Ricardo] La Volpe sí me comentaba que el hecho de que estuviera apoyando en el tema de las elecciones me llevaba a la banca”, comenta.

A 24 años de apoyar a la izquierda mexicana, Félix Fernández no apuesta por ningún candidato para las elecciones de este año. “Uno va madurando, empieza a guardar sus opiniones sin cambiar la ideología, a darse cuenta de que no es muy conveniente hacerlas tan públicas o tan evidentes”, concluye.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información