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Márquez y Honda, un binomio prácticamente infalible hasta 2020

El piloto español, vigente campeón del mundo de MotoGP, renueva su contrato con la fábrica japonesa dos temporadas más

Marc Marquez Honda Ampliar foto
Marc Márquez, en Thailandia. Getty Images

En el último mes de febrero Marc Márquez cumplió 25 años, se fue a hacer unas pruebas con la nueva Honda a Thailandia para la temporada que está a punto de empezar (el 18 de marzo, en Qatar), protagonizó otra sus famosas salvadas encima de la moto; bailó en un plató de televisión, en Indonesia, hasta hacer desternillarse a su compañero, Pedrosa; cerró un importante contrato de patrocinio con una marca de relojes, y, de vuelta a casa, hizo un poquito de motocross un día y unos cuantos kilómetros en bici por la montaña, otro. Lo sabemos porque nos permitió seguir su día a día a través de las redes sociales, donde también ríe a carcajadas. Se le veía alegre. Y relajado. El deber cumplido. En la pista. Y en los despachos. Ha cerrado la renovación de su contrato con Honda Racing Corporation (HRC) por dos temporadas más (hasta 2020) antes incluso de que comience la competición, después, eso sí, de comprobar cómo se las gasta su nueva moto de carreras.

Esa moto con la que salió a casi un centenar de vueltas por día en los entrenamientos de invierno y con la que pudo dar un giro al circuito de Buriram (la nueva incorporación al calendario de este 2018) en menos de un minuto y 29 segundos, algo que solo lograron en tres días otros dos rivales: Pedrosa y el piloto satélite de Yamaha, Johann Zarco. Una moto más potente y con más velocidad punta que aquella con la que ganó su último título de MotoGP el pasado noviembre (lleva cuatro en cinco temporadas desde que debutó en la categoría de la mano de Honda), aquella con la que, también, perdió dos duelos con Dovizioso en la última vuelta, justa en aceleración como iba.

Si, pese a sus defectos (también era muy inestable, de lo que dio cuenta el catalán con sus 26 caídas en 2017), el chico de Cervera pudo ganar otra vez el título mundial, con una moto que ha mejorado su respuesta en bajos y que tiene más velocidad punta parece que está en disposición de volver a hacerlo. Así que, como a Márquez ahora mismo lo único que le interesa de una fábrica es que le dé todo lo necesario para seguir venciendo, Honda y Alberto Puig, nuevo director del equipo, no lo han tenido muy difícil para convencerle de que debía firmar.

“Estoy orgulloso de pilotar como un miembro de la familia Honda y aprecio cómo HRC y el equipo siempre dan el máximo para proporcionarme todo lo que necesito. Los dos primeros entrenamientos oficiales del año han ido bien y, con mi contrato renovado, ahora puedo centrarme en la nueva temporada”, decía el chico en el comunicado. “Márquez se ha llevado a sí mismo al límite constantemente y ha madurado como piloto, dando a Honda muchos títulos. Hemos podido anunciar la renovación del contrato tan pronto gracias a nuestra confianza mutua y nuestra pasión común por la competición”, valoraba el presidente de HRC, Yoshishige Yomura.

Las gestiones (de unos y otros) se aceleraron por el anuncio que hizo Yamaha el día de su presentación, a finales de enero, sobre la renovación de Maverick Viñales. Pero no parecía difícil adivinar que no se producirían grandes cambios este curso, pues pilotos como el propio Viñales o Lorenzo apenas hace un año que llegaron a sus respectivos equipos. Su renovación se daba por sentada, como se esperaba la del campeón del mundo, que sabe que está en el mejor equipo y que ha conseguido que la fábrica japonesa empiece a escuchar las peticiones de sus pilotos. En los últimos años cambió radicalmente la filosofía del motor, por ejemplo. Y él lo agradece.

Por otro lado, en la casa del ala dorada son conscientes de que algunos de los últimos títulos cosechados no hubieran sido posibles de no tener a Márquez en el box. Él puso lo que le faltaba a la moto en muchos momentos. Y se dejó la piel (literalmente) en el asfalto por llevarla al límite y mejorar los tiempos cada jornada. Así que HRC le ha dado a su nómina (su ficha se situaba hasta ahora en torno a los 10 millones) la categoría que el campeón merece. Se desconocen las cifras del acuerdo, pero todo indica que Jorge Lorenzo, que firmó con Ducati por 12 millones de euros, ya no es el piloto mejor pagado de la parrilla. Al catalán no le mueve el romanticismo, y probablemente no pretenda ser uno de esos pilotos que debutó y se retiró con la misma marca, pero tampoco el dinero. Es un chico listo y sabe que el binomio Márquez-Honda es prácticamente infalible. Al menos, de momento.

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