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El eterno José Sand busca coronarse en la Libertadores con 37 años

El delantero argentino es el máximo goleador de Lanús, que disputa este miércoles la gran final de América ante Gremio de Porto Alegre

José Sand, de espaldas, festeja un gol con Lanús en la Copa.
José Sand, de espaldas, festeja un gol con Lanús en la Copa. AP

Si uno intenta contar con los dedos de sus manos la cantidad de clubes en los que jugó José Sand, no puede. Necesita otra mano prestada para poder sumar los 15 equipos por los que pasó el delantero argentino de 37 años a lo largo de toda su carrera. Una carrera que puede tener un broche de oro este miércoles en la gran final de la Copa Libertadores cuando su equipo Lanús enfrente a Gremio de Porto Alegre. Tras la derrota 1-0 en la ida, el conjunto argentino recibe al equipo brasileño con la ilusión de revertir el resultado y levantar por primera vez en su historia el trofeo más importante de América.

"Cuando miro para atrás, me dan más ganas de seguir. Estoy logrando cosas que no me imaginaba, es mi sueño y el de toda mi familia", afirmó José Sand hace unas semanas cuando eliminó en las semifinales de la Copa a River Plate, su exequipo con quien tiene una relación de amor y odio. Es que Pepe, como lo apodan, hizo las inferiores en el club de Núñez y regresó en 2004 donde salió campeón del torneo argentino. Pero tras su salida, no solo le ha convertido varios goles sino que los ha festejado con mucha efusividad. "¿Por qué te insultan?", le preguntaron una vez después de un partido en el Monumental, la cancha de River. "Porque juego bien y recién se están dando cuenta", contestó pícaro y rápido entre sonrisas.

En febrero de este año, Lanús enfrentó a River en la final de la Supercopa argentina y lo goleó 3-0 quedándose con el título. Sand cumplió una vez más con la ley del ex y durante el festejo afirmó: "Necesitaba esto. Había dudas y estoy más vivo que nunca, entrenando cada vez mejor". Esa frase fue una premonición de lo que vendría después cuando volvieron a verse las caras en la semifinal de la Copa Libertadores.

Lanús perdía 2-0 ante River en solo 22 minutos en el partido de vuelta. Tras la derrota 1-0 en el Monumental, necesitaba hacer cuatro goles para soñar con la final. Y ahí apareció el goleador. “Más vivo que nunca”. En el final del primer tiempo y al principio del segundo, Sand firmó su primer doblete en la Copa e inició la remontada épica que les dio la posibilidad de luchar por el título ante Gremio.

Con esos dos tantos, Sand escaló a lo más alto de la tabla de goleadores e igualó en el primer lugar a Alejandro Chumacero e Ignacio Scocco con ocho tantos. Chumacero juega en The Strongest y Scocco en River, ambos equipos ya eliminados de la Copa, por lo que si el delantero de Lanús tiene hoy una noche redonda en su estadio y convierte uno o más goles, puede llegar a quedarse no solo con el trofeo sino también con el reconocimiento individual de consagrarse como el máximo artillero de América.

Independiente Rivadavia, Defensores de Belgrano, River Plate, Banfield, Colón, Racing, Tigre, Argentinos Juniors, Boca Unidos, Aldosivi y Lanús son los equipos argentinos en los que jugó. Vitória de Brasil, Al Ain de Emiratos Árabes, Deportivo de La Coruña de España y Tijuana de México, completan el rompecabezas de una carrera de más de 15 años y 235 goles. Su corazón puede tener el color de todos esos escudos, pero el granate de Lanús tiene guardado un lugar especial.

En el 2007, en su primer campeonato con Lanús, fue el goleador del equipo que se consagró campeón del torneo argentino por primera vez en la historia del club. Casi una década después, convirtió 15 goles y levantó por segunda vez el trofeo de la Primera División. Su nombre ya estaba escrito en grande y en negrita en los libros de la institución. Pero no se conformó. Sumó la Copa del Bicentenario 2016 y la Supercopa Argentina 2017 y se anotó detrás de Luis Arrieta y Gilmar Villagrán como el tercer máximo goleador de la historia del club.

Ahora está a un paso de sumar un nuevo capítulo y una nueva estrella: la más importante, la del primer torneo continental. Oriundo de Corrientes, Sand hizo una promesa. Si gana la Copa Libertadores caminará desde la capital de esa provincia hasta Itatí para visitar a la virgen de esa localidad. Una distancia de alrededor de 83 kilómetros que le llevará entre 16 y 17 horas, sin contemplar paradas. Un desafío más para un hombre que no tiene límites.

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