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Cristiano Ronaldo niega el fraude fiscal y se escuda en sus asesores

El delantero del Madrid declara como imputado por supuestamente evadir a Hacienda 14,7 millones entre 2011 y 2014. “No estaría aquí si no me llamara así”, dijo

Cristiano Ronaldo, en junio.

La declaración duró hora y media, 90 minutos justos, como un partido de fútbol, sin descanso, sin focos y sin hinchas. A puerta cerrada. Cristiano Ronaldo negó este lunes ante la juez Mónica Gómez Ferrer que ocultara a Hacienda ingresos por derechos de imagen por valor de 59,9 millones de euros entre 2011 y 2014, de los que resulta una cuota tributaria impagada de 14,7 millones. “Jamás he ocultado nada ni he tenido intención de evadir impuestos”, manifestó el delantero portugués del Real Madrid ante la magistrada, según un comunicado emitido por el jugador tras la declaración.

Cristiano Ronaldo, de 32 años, está imputado por cuatro delitos contra la Hacienda Pública, uno por cada uno de los ejercicios fiscales en los que supuestamente cometió fraude. En caso de ser hallado culpable, si finalmente se llega a juicio, el delantero se expone a una pena de entre uno y cinco años de cárcel por cada delito.

La comparecencia de Cristiano en el Juzgado de Instrucción número 1 de Pozuelo de Alarcón, el rico municipio de Madrid en el que reside, fue correcta pero vivió algún momento de tensión. “No estaría aquí si no me llamara como me llamo”, manifestó al principio, según fuentes jurídicas. El jugador vació varias botellas de agua durante su declaración, en la que estuvo asistido por el penalista Jesús Santos —exfiscal de la Audiencia Nacional y defensor del PP en sus diversas causas judiciales— y el abogado experto en derecho tributario Luis Briones.

El delantero accedió al juzgado, ubicado en la tercera planta de un edificio empresarial, en coche por el garaje. Tras la declaración judicial, abandonó el inmueble, sin ser visto, en el mismo vehículo desde el aparcamiento. En la calle quedaron plantados más de 200 periodistas y decenas de curiosos y seguidores del jugador a los que se les había anunciado que este leería un comunicado. Una agencia de relaciones públicas contratada por el futbolista había instalado en las puertas del edificio un atril, una mesa de sonido y varios altavoces para el esperado discurso de Ronaldo.
La Fiscalía de Delitos Económicos de Madrid considera que el delantero se aprovechó de una estructura societaria creada en 2010, el año siguiente a su fichaje por el Real Madrid procedente del Manchester United, para “ocultar al fisco las rentas generadas en España” por sus derechos de imagen. El ministerio público sostiene que Ronaldo incumplió sus obligaciones tributarias en España de manera “voluntaria” y “consciente”.

En su declaración ante la juez, el futbolista, además de negar cualquier intención defraudatoria, se escudó en sus asesores. “Siempre hago mis declaraciones de impuestos de manera voluntaria, porque pienso que todos tenemos que declarar y pagar impuestos de acuerdo a nuestros ingresos. Quienes me conocen saben lo que les pido a mis asesores: que lo tengan todo al día y correctamente pagado, porque no quiero problemas”, señaló, según el comunicado. El jugador afirma que es “uno de los contribuyentes individuales que más paga en todo el país”.

Ronaldo sostuvo que la cesión de sus derechos de imagen a una empresa de su propiedad no se realizó al venir a España en 2010, sino que se llevó a cabo en 2004, a instancias de los abogados ingleses que le asesoraron en su fichaje por el Manchester United. “Cuando fiché por el Real Madrid, no creé una estructura especial para gestionar mis derechos de imagen, sino que mantuve la que los gestionaba cuando estaba en Inglaterra (...) La estructura fue la que era usual en Inglaterra, fue comprobada por la Hacienda inglesa y ratificaron que era legal y legítima”.

“Discrepancias”

La defensa de Ronaldo rechaza la tesis de que existan delitos fiscales y habla de “discrepancias” de criterio con la Agencia Tributaria, que el pasado mayo puso el caso en manos de la fiscalía. Según sus abogados, la mayoría de los derechos de imagen del jugador fueron generados fuera de España, por lo que, sostienen, la tributación no debe realizarse en este país. Los letrados se apoyan en un informe de la consultora Nielsen que certifica que sólo el 6,1% de los ingresos cobrados por derechos de imagen de Cristiano Ronaldo son de “fuente española”, y por tanto, sujetos a tributación en este país. Además, según este documento de defensa, el 98% de sus seguidores de Facebook y el 91% de las conversaciones en Twitter sobre el futbolista se producen fuera de España.
La segunda gran discrepancia tiene que ver con el momento en que Cristiano Ronaldo debió declarar los ingresos. El jugador declaró de una sola vez, en el ejercicio 2014, todos los ingresos por derechos de imagen correspondientes a los años fiscales de 2011, 2012, 2013 y 2014. La Agencia Tributaria, y la fiscalía, consideran que estos ingresos debieron declararse año a año. Según sus abogados, la fórmula elegida por el jugador y sus asesores acabó favoreciendo a la Hacienda española. 

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