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Aduanas inspecciona el barco de Cristiano Ronaldo en Formentera

El jugador del Real Madrid se encontraba disfrutando de unos días en las Islas Baleares

Ronaldo con su familia en el barco inspeccionado.
Ronaldo con su familia en el barco inspeccionado. GTRES

Tres agentes armados del Servicio de Vigilancia Aduanera, dependiente de la Agencia Tributaria, abordaron ayer desde una lancha zodiac el yate de lujo Aya, en el que pasa sus vacaciones Cristiano Ronaldo con su familia, cuando la embarcación se encontraba fondeada en aguas de Formentera.

La operación, captada por los teleobjetivos de los fotógrafos de la prensa rosa que siguen al delantero del Real Madrid, consistía en una inspección “rutinaria” de la Agencia Tributaria para comprobar que la exclusiva embarcación, de bandera británica, se encuentra al corriente del pago en España del impuesto de matriculación de embarcaciones de recreo.

Según fuentes de la Agencia Tributaria, el abordaje, adelantado por la revista ¡Hola!, no tenía nada que ver con el jugador, que está siendo investigado judicialmente por evadir supuestamente al fisco 14,7 millones de euros y deberá declarar ante la juez el próximo 31 de julio. Todo obedece, según las mismas fuentes, a una campaña de inspección de las embarcaciones alquiladas por agencias que realiza todos los veranos la Agencia Tributaria en Baleares. De hecho, los mismos inspectores acudieron posteriormente a pedir la documentación a la lancha utilizada por los paparazzi que fotografiaron su entrada en el Aya.

Pese a estas explicaciones, en el entorno de Ronaldo se vivió con “sorpresa” este episodio. Fuentes próximas al jugador comentaron a EL PAÍS que el delantero considera que la llegada de los policías aduaneros al yate que tiene alquilado “no es casualidad”, y que los agentes eran conscientes de que la embarcación era utilizada por él y su familia. Según las mismas fuentes, el despliegue de agentes armados, protegidos con cascos y chalecos salvavidas, todos de color negro, buscaba trasladar a la opinión pública la imagen de que se tiene “acorralada” a una celebridad.

El jugador, presente durante la actuación de los agentes, que apenas duró unos minutos, se siente objeto de una “persecución”, según las mismas fuentes de su entorno. Cristiano Ronaldo lleva años alquilando yates de lujo para sus vacaciones y es la primera vez que vive una acción así de Vigilancia Aduanera, afirman sus allegados.

Las inspecciones como la realizada ayer en el Aya buscan averiguar si las embarcaciones están de verdad alquiladas por sus usuarios y no es una tapadera para ocultar su propiedad y lograr exenciones fiscales irregulares. Las embarcaciones de más de ocho metros de eslora —el Aya tiene 27— matriculadas en la Península y Baleares deben pagar un impuesto del 12% del valor de adquisición. Las embarcaciones destinadas al alquiler están exentas de este tributo siempre que no superen los 15 metros de eslora.

El 31 de julio, Cristiano Ronaldo deberá comparecer como imputado ante la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Pozuelo de Alarcón (Madrid), que le investiga por cuatro delitos contra la Hacienda Pública, por defraudar supuestamente 14,7 millones de euros entre los ejercicios de 2011 a 2014. Esta operación fue iniciada por la Fiscalía de Delitos Económicos de Madrid a raíz de una denuncia de la Agencia Tributaria.

Derechos de imagen

Cuando la inspección del futbolista se hizo pública, la reacción de Ronaldo fue muy airada y el entorno del jugador aseguró que deseaba dejar el Real Madrid por el trato que estaba recibiendo. Siempre ha declarado cumplir con Hacienda y por tanto estar tranquilo. Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, cuando ha sido preguntado por la hipotética marcha de su estrella, siempre la ha considerado poco probable. El mes pasado, el diario A Bola publicó que Cristiano quería “abandonar España”, a pesar de haber ampliado su contrato con el Real Madrid hasta 2021.
Según el ministerio público, el futbolista, de 32 años, se aprovechó de una estructura societaria creada en 2010, el año siguiente a su fichaje por el club blanco, para “ocultar al fisco las rentas generadas en España” por sus derechos de imagen, algo que supone un incumplimiento “voluntario” y “consciente” de sus obligaciones fiscales en este país.

Según la nota, las cuotas tributarias supuestamente defraudadas por Cristiano Ronaldo fueron de 1,39 millones de euros en 2011; 1,66 millones en 2012; 3,2 millones en 2013 y 8,5 millones en 2014. Todas estas cantidades superan los 120.000 euros anuales que convierten el fraude fiscal en delito, castigado con una pena de uno a cinco años de prisión.

 

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